A la deriva
Edulcorada mirada a la actual crisis mundial centrada en un grupo de hombres que, en algunos casos, tras casi una vida dedicada a una compañía son despedidos repentinamente, quedando sin rumbo.
El debut en la pantalla grande del televisivo John Wells no llega al aprobado. A pesar de las buenas intenciones por su parte, su visión no deja de ser sesgada y aderezada con demasiado azúcar. Productor, director y escritor de series de gran éxito y calidad como Urgencias o Turno de guardia, su trabajo aquí no es todo lo brillante que debiera.
The company men sólo aporta una perspectiva muy concreta de la situación laboral actual señalando a unos claros culpables, el film no aporta varias visiones lo que desemboca en una total carencia de profundidad. Su tratamiento excesivamente reduccionista de un problema tan grave como la crisis económica que nos afecta, es lo que hace que pueda ser confundida con un telefilm.
Es cuando la ironía alcanza su punto álgido cuando el film es entretenido y crítico en una manera que puede llevar a interesante conclusiones. Pero Wells se centra en mayor grado en defender una posición pesimista que en sacar punta a una rica premisa.
A pesar de tratar temas interesantes, como la gran implicación corporativa de algunos sujetos que no deviene en que tengan mayores privilegios que aquellos que no la presentan, o la excesiva importancia que se concede hoy en día a las apariencias, las cuales son valoradas por encima de una vida rica y llena de felicidad pero humilde. No profundiza en otros que podrían haber devenido en escenas harto interesantes, como las motivaciones y personalidades de los grandes capos de las empresas, quizás por miedo a la censura o a una crítica feroz.
Es una pena que Wells se ciña tan severamente al punto de vista de los “buenos”, dado que una perspectiva del otro lado hubiera aportado el toque necesario para convertirla en una película que reflejara la actual sociedad. No llegamos a conocer en profundidad al personaje interpretado por Craig T. Nelson, el cual nos hubiera ayudado a descifrar muchas claves que se pierden en el aire.

En la cinta queda patente que estamos atravesando uno de los peores momentos desde la crisis de 1929. Actualmente el paro alcanza cifras exorbitantes y los salarios no son tan elevados como antaño. Esto provoca graves problemas, no sólo por esto sino porque al haber estado en el otro lado (viviendas y coches de lujo, préstamos fáciles de conseguir, etc.) los sujetos no saben cómo adaptarse a los nuevos tiempos, quedando perdidos en un limbo del que es difícil puedan salir.
Esto se muestra parcialmente en la película mediante Bobby Walker, interpretado por Ben Affleck, cuyos trabajos tras la pantalla son siempre mejores que sus incursiones como actor, el cual acude a outplacement, una práctica ineludible en los tiempos que corren puesto que se trata de enseñar y ayudar a sujetos a buscar un trabajo mediante una buena redacción del currículum, práctica de role playing para realizar entrevista de trabajo, entre otras. Walker, cuando ya no tiene nada que perder, se burla de esta práctica y es en ese momento cuando asistimos al mejor momento de
En definitiva, The company men es lo que es, un espejismo de la realidad con final utópicamente feliz.
Escribe Sonia Molina
| Título | The Company Men |
| Título original | The Company Men |
| Director | John Wells |
| País y año | Reino Unido, Estados Unidos, 2010 |
| Duración | 104 minutos |
| Guión | John Wells |
| Fotografía | Roger Deakins |
| Música | Aaron Zigman |
| Distribución | TriPictures |
| Intérpretes | Ben Affleck, Thomas Kee, Craig Mathers, Gary Galone, Tommy Lee Jones, Chris Cooper, Suzanne Rico, Adrianne Krstansky, Lewis D. Wheeler, Celeste Oliva |
| Fecha estreno | 29/04/2011 |
| Página web | www.companymenmovie.com |