“No se puede vivir con un franco”
Así se canta en esta estupenda película de Emilio Aragón, Pájaros de papel, donde se analiza, muchas veces con matices, los terribles, bochornosos, crueles, hambrientos e inmorales primeros años cuarenta, que a día de hoy tantos franquistas, asentados en cúpulas del poder y en la gritería mediática, no quieren que olvidemos (véanse las intrigas innobles y miserables contra el juez Garzón).
En Pájaros de papel se cuentan los años de infancia de Milikito, junto con quienes le enseñaron y protegieron, hasta que las circunstancias de la posguerra les obligan a emigrar.
En esta narración, con titubeos de primerizo en su puesta en imágenes, nos muestra el final de la guerra civil en Madrid, la pérdida de la inocencia y la constatación de la maldad de la naturaleza humana, sobre todo cuando se empeña en la venganza sin sentido y el resentimiento como medida.
Para ello, Emilio Aragón cuenta con un equilibrado guión, suyo y de Fernando Castets, y, sobre todo, con un conjunto de actores que parecen en estado de gracia, no ya por la verosimilitud que confieren a sus personajes, sino por el entendimiento de una época y unos acontecimientos que parece que mismamente los están viviendo.
El elogio va, personalmente, y en primer lugar, para Lluís Homar, que tiene la valentía de darnos su condición sexual con la caricia de un dedo y su madurez moral con el trato a los demás por simples miradas o abrazos entrañables. Imanol Arias tiene la facultad de hacernos olvidar a los Alcántara, y sus números al alimón con Homar son tan alegres como inocentes y sentidos. Carmen Machi me ha sorprendido, porque reconozco que es buena actriz, y no solamente cantando y bailando el Babalú, sino porque incorpora a una cupletista, ya venida a menos, con tanta inocencia como realismo.
Y quedan el pequeño Roger Princep, espontáneo, dúctil, y como sólo los niños saben estar inocentes ante la cámara; y en otra dirección Diego Martín, incorporando al falangista-franquista teniente Quiroga, mal hombre donde los haya, con una presencia aplastante y odiosa. Los demás, todos los demás, incluidos Milikito y Asunción Balaguer, con el registro en su sitio, sabiendo lo que hacen y dicen.

Diríamos que Pájaros de papel es una muy recomendable película, porque tiene ese trasfondo que nos muestra y enseña, sugiere, una época, unas gentes y circunstancias abrumadoras en su realidad, y que nos deberían ayudar a reflexionar sobre las causas de vivir y convivir, sin que eso quiera decir que tengamos que eliminarnos los unos a los otros, porque el entendimiento entre todos es lo que Emilio Aragón y los suyos nos muestran.
Les damos las gracias por haber rodado Pájaros de papel, porque es humana, entrañable, necesaria y algo imperfecta. Parodiando el estribillo de la canción: “no se podía vivir con un Franco”.
Escribe
| Título | Pájaros de papel |
| Título original | Pájaros de papel |
| Director | Emilio Aragón |
| País y año | España, 2010 |
| Duración | 125 minutos |
| Guión | milio Aragón, Fernando Castets |
| Música | Emilio Aragón |
| Distribución | 20th Century Fox |
| Intérpretes | Lluís Homar, Fernando Cayo, Roger Príncep, Imanol Arias, Carmen Machi, Javier Coll, Cristina Marcos, Diego Martín, Luis Varela, Lola Baldrich |
| Fecha estreno | 12/03/2010 |
| Página web | www.pajarosdepapel.com |