A lo largo de los años, las preferencias cinematográficas de Jean Jacques Annaud se han movido en cierta diversidad temática, orientada al relato de historias más bien sencillas y dirigidas a un público mayoritario.
Tras el éxito conseguido mediante la adaptación de la novela histórico-policiaca de Umberto Eco El nombre de la rosa, los relatos documentales En busca del fuego y El oso, filmes producidos en la década de los 80, el gusto del director ha navegado a la deriva entre el género épico-romántico (Siete años en el Tibet, 1997) y la comedia mitológica (Su majestad Minor, 2006).
Ahora aborda una producción de bajo presupuesto basada en la novela Al sur del corazón, publicada en 1957 y firmada por el escritor Hans Ruesch. Se trata de una narración sobre los orígenes de las transformaciones y conflictos sobrevenidos tras la aparición el petróleo en los áridos e improductivos territorios de Oriente Medio.
La historia se desarrolla en el desierto de Catar durante los años 30. En ese territorio seco y pedregoso se encuentran dos ciudades-estado enfrentadas por la posesión de las tierras intermedias que las separan y se conocen como “El cinturón dorado”.
La ciudad de Hobeika, regentada por el emir Nesib (Antonio Banderas) resulta vencedora en la contienda que mantiene contra el sultanato de Salmaah, bajo el poder de Amar (Mark Strong). Para asegurarse la paz y la sumisión de Amar, Nesib se lleva a los hijos de aquel, Auda y Saleeh, encarnados por Tahor Ramin y Akin Gazi respectivamente. En el palacio del emir, los hijos de Amar se crían y educan con los de Nesib, Alí (Riz Ahmed) y Leyla (Freida Pinto).
Quince años después, la aparición de los explotadores del petróleo, con sus torres y sus dólares, hace resurgir la antigua enemistad entre las dos ciudades, que se enfrentan de nuevo por algo más que un territorio. La modernidad que trae el dinero en lucha con las viejas tradiciones, las nuevas costumbres en contraste con los antiguos valores, y la belleza femenina, que luce sus encantos entre las palmeras del oasis o tras las celosías de las ventanas, todo contribuye al surgimiento de una historia íntima y romántica en medio de batallas más o menos sangrientas, con las esperables cabalgadas de camellos por las amarillas arenas, y jinetes con vestiduras al viento blandiendo sus cimitarras.
El anclaje del argumento, con sus derivaciones económicas, culturales y amorosas, en la historia con mayúsculas es nulo, por lo que el resultado es una especie de peplum a la arábiga, con interiores de cartón-piedra que remiten a un ámbito espacio-temporal sin referentes históricos ni sociales.
En suma, un cuento orientaloide simple y mal resuelto, con un guión irregular y poco trabajado, con muchos altibajos y una tensión narrativa casi plana. Las acciones que se suceden son absolutamente previsibles, cuando no increíbles, en el sentido literal en que se entiende esta palabra, es decir, sin gota de verosimilitud.

Si los guionistas de este filme fallido, Annaud y Menno Meyjes, han pretendido narrar un cuento fabuloso e infantil, lo han conseguido. Porque la película no relata una historia épica, ni romántica, ni social, familiar o histórica. Cuenta de todo un poco y finalmente no es nada.
El tratamiento del tema del petróleo y su incidencia en la actualidad de los conflictos de los países árabes es tan penoso como la escenografía y la dirección de actores. Se salvan ligeramente algunos de los actores no occidentales como Akin Gazi. Mark Strong resulta algo más convincente, quizá por sus rasgos faciales más que por su actuación. En cuanto a Antonio Banderas, no sabemos si está interpretando o parodiando, pues cuando intenta poner cara de cruel malvado da más risa que miedo. Freida Pinto, bellísima como siempre. Y no hay más.
Cuidado también con el título de esta película, que no resulta muy original. Los hermanos Francis realizaron en 2006 un documental con el mismo título sobre el comercio de café en Etiopía. También la televisión argentina estrenó otro sobre el gas y el petróleo.
No vaya a ser que pase como cuando se busca el cuento de Blancanieves y nos sale esa otra versión…
Escribe Gloria Benito
Más información:
Su Majestad Minor, de Jean Jacques Annaud

| Título | Oro negro |
| Título original | Black gold |
| Director | Jean-Jacques Annaud |
| País y año | Francia, Italia y Qatar, 2011 |
| Duración | 124 minutos |
| Guión | Jean-Jacques Annaud y Menno Meyjes |
| Fotografía | Jean-Marie Dreujou |
| Música | James Horner |
| Distribución | Universal Pictures International Spain |
| Intérpretes | Tahar Rahim (Auda), Antonio Banderas (Nesib), Mark Strong (Amar), Freida Pinto (Leyla), Riz Ahmed (Ali), Akin Gazi (Saleh), Liya Kebede (Aisha) |
| Fecha estreno | 20/01/2012 |
| Página web | http://blackgold-themovie.com/ |