jueves 24 de mayo de 2012

Última actualización02:14:04 AM GMT

RSS
Usted está aquí: Sin perdón MONSTRUOS CONTRA ALIENÍGENAS (2)

MONSTRUOS CONTRA ALIENÍGENAS (2)

E-mail Imprimir PDF
Monsters vs. Aliens
Título original: Monsters vs. Aliens
País, año: Estados Unidos, 2009
Dirección: Rob Letterman, Conrad Vernon
Producción: Dreamworks Animation
Guión: Jonathan Aibel, Glenn Berger, Maya Forbes, Rob Letterman y Wallace Wolodarsky, basado en un argumento de Rob Letterman y Conrad Vernon
Música: Henry Jackman
Montaje: Joyce Arrastia y Eric Dapkewicz
Doblaje VO: Rainn Wilson, Seth Rogen, Will Arnett, Reese Witherspoon, Hugh Laurie, Paul Rudd, Stephen Colbert, Kiefer Sutherland
Duración: 94 minutos
Distribuidora:  Paramount
Estreno: 3 abril 2009
Página web:  http://www.monstersvsaliens.com

O Dreamworks contra Pixar
Escribe Ángel Vallejo

Uno de los reclamos es el de estar concebida para su visionado en 3DUno de los reclamos con que se presenta esta poco más que entretenida Monstruos contra alienígenas es el de estar concebida para su visionado en 3D. Imagino que de haber contemplado el espectáculo en una sala preparada (cosa que no hice y que dudo que pudiera hacer en Valencia), podría haber ganado un plus de espectacularidad, aunque aún así no creo que sea eso precisamente de lo que adolece este producto.

No, lo que puede lastrar un tanto el resultado del filme es, por un lado, un comienzo desesperanzador, con personajes excesivamente gesticulantes (hasta para un dibujo animado) y demasiado social-caricaturescos; y por el otro, lo trillado de su argumento: un malvado extraterrestre que decide invadir la tierra con objeto de recuperar el preciado elemento que le proporciona energía.

El hecho de que los llamados a defender el planeta, cuando todo lo demás ha fracasado, sean los monstruos que en otro tiempo fueron apartados de una sociedad que no podía aceptarlos, apenas constituye un esbozo de originalidad en el planteamiento de una película previsible, si bien cuenta con un guión correctamente aderezado con toques de humor para adultos que no caen en saco roto de la apreciación del crítico. Es más, la película se deja ver en ocasiones con verdadero alborozo y resulta de lo más entretenido en algunas secuencias de acción, como la de la batalla de San Francisco, que recuerdan a los mejores años del Kaiju Eiga (cine japonés de monstruos).

Este malo tiene un aspecto algo sospechoso

Pero eso no logra aportar ese plus de originalidad que pudiera llevarle a entablar una verdadera lucha por la supremacía de la nueva animación digital frente a Pixar (puesto que es un hecho incontrovertible que la animación clásica es un dominio indiscutido de Hayao Miyazaki) que, además de entretenimiento, aporta talento y frescura.

Sí, las comparaciones son odiosas, pero no soy yo quien las ha buscado... se observan en esta película un sinfín de guiños cinéfilos que Wall-E había ensayado (con más éxito) apenas unos meses antes, pero es que además Dreamworks busca el enfrentamiento directo con su rival en la secuencia-sorpresa final del filme (en los créditos, no se la pierdan) de un modo casi barriobajero... ¿o cómo si no llamarían ustedes a esa provocación que juega con la leyenda urbana sobre el gélido destino de Walt Disney? A buen entendedor, pocas palabras bastan; yo sólo diré que el gag corre a cargo del personaje más logrado del filme: el presidente de los Estados Unidos de América.

¡¡Ya decía yo que esta cara me sonaba!!

El declive del imperio americano

Y es que las cosas ya no son como antes. Todo lo que se presuponía dignidad y coraje, se transforma ahora en torpeza y cobardía. No crean que ha sido un legado de Bush... la caricaturización de los presidentes de los EEUU es un hecho ya conocido desde los tiempos de Kubrick y alcanzó muy altas cotas a costa de Clinton, aunque hay que reconocer que casi nunca con tan mala baba. No me estoy refiriendo sólo al personaje del presidente; o yo estoy muy loco, o las facciones del propio Gallaxhar recuerdan al actualmente venerado Barack Obama.

Una crítica que alcanza a todos: la familia, el ejército, el presidente de los Estados Unidos...La crítica alcanza de igual modo a las instituciones como el ejército o la familia, sin obviar la estulticia del prometido de la protagonista, un arribista insufrible que sólo piensa en su propia carrera y en la alargada sombra de su futura esposa. Aunque también en esto, Pixar juega con más elegancia... no le hace falta el maniqueísmo para demostrar la estupidez del hombre... y aún dentro de un ser fofo y perezoso hay un ser humano que puede aprender lecciones de una máquina y redimirse.

Esperemos que Dreamworks aprenda igualmente que no puede vivir de tecnología por un lado y de franquicias agotadas (léase Shrek o Madagascar) por otro, y comience a trabajar un poco más sus historias; quizá no tenga que buscar tan lejos de casa ¿les suena Nick Park, el de Wallace and Gromit?   

Un entretenimiento menor, en resumen, que cuenta con personajes ciertamente logrados, pero que carece de profundidad argumental y que, al fin y al cabo, casi sólo logra hacer reír a los más pequeños con los chistes de caca - culo - pedo - pis. Es lo que tiene acudir a una sala abarrotada de niños: no se cortan a la hora de mostrar qué les hace más gracia, y de eso se debe tomar buena nota.

La mejor escena del filme: el ataque a San FranciscoE
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner