jueves 24 de mayo de 2012

Última actualización02:14:04 AM GMT

RSS
Usted está aquí: Sin perdón Miss Tacuarembó (3)

Miss Tacuarembó (3)

E-mail Imprimir PDF

Ironiza, que algo queda

miss-tacuarembo-0Y si Martín Sastre se hubiese atrevido, la ironía llenaría siempre la pantalla, y sin temer ni a la excomunión ni a las mamarrachadas que dirán los “bien pensantes” de turno.

Porque Miss Tacuarembó quiere ser una burla ácida, pícara, necesaria, algo hortera, de toda esa sociedad pusilánime, plegada a las prácticas y mandamientos de ese catolicismo retrógrado, aún tan de moda, nos guste o no; y aquí plasmado en el terrible y realista personaje de Cándida, la catequista, con dos hijas tan odiosas como reales.

En una pequeña localidad de Uruguay, Tacuarembó ―que bien podría ser otra, en cualquier lugar occidental, digamos―, vemos a Natalia y su amigo Carlos, y el ambiente del colegio, familiar, y de catequesis, que les cerca y les presiona. Ajenos a todo, ellos montan coreografías inspiradas en Flashdance, porque Natalia quiere llegar a estrella de musicales; si bien, en el fondo, y hasta en la forma, se identifica con la protagonista de Cristal, la telenovela por excelencia.

Al margen de que Natalia habla con el Crucificado, que dice que le ha traído la televisión “a color”, y le pide de todo, también dice que los personajes de Cristal la ven; y de esa manera se van formando sus fantasías, que se cumplirán cuando se vaya de Tacuarembó. Con su amigo Carlos llega a Buenos Aires para trabajar como animadores en el parque temático Cristo Park. Allí encuentran, en carne mortal, al santo de su infancia, san Expedito, vestido todo él de romano, atractivo y resultón, del que se enamoran.

Es en este Cristo Park, audaz e irónico en sus irreverencias, donde tiene lugar lo mejor de la película, con el personaje que encarna Rossy de Palma con tanto aplomo y naturalidad, como pasado de gesto y voz hasta el delirio, al verse involucrados en un reality show digno de nuestras televisiones privadas, pero éste de Rossy más libre e irónico. Y en el Todo por un sueño, el programa estelar, se dan de bruces con las ilusiones, las maldades, los recuerdos, la hipocresía, la imaginación…

Aquí hacía falta un Arcipreste de Hita para dar más entidad y virulencia al guión, y hasta para filmarlo. Y es por lo que decíamos al principio: Martín Sastre se queda algo corto, por mucho que el Cristo, como habiendo descendido de la cruz, baile con Natalia y la aliente a conseguir sus sueños, y la prefiera a la beata Cándida ―¿habrán leído el villancico de Gloria Fuertes? ―; porque entendemos que es necesario un ajuste de cuentas con las interesadas falsedades que quieren inculcarnos.

miss-tacuarembo-2

Aunque en esto sí que el padre Clever parece la excepción que confirma la regla. Lo que nos lleva al convencimiento de por qué pretendían prohibir que Miss Tacuarembó se exhibiese en el Festival de Málaga ―donde consiguió los premios a mejor película y mejor guión―. O sea, con la iglesia hemos topado. Claro que les molestan sus imágenes ―¿recordáis Jesucristo Superstar?―, y más las intenciones; y aún más que los espectadores estén de acuerdo con la ironía, la sátira… Poner a cada cual en su sitio.

Lo estamos. Entre otras cosas porque la película está contada con bastante acierto, sentido del humor y compasión hacia los débiles. Y porque tiene la suficiente dosis de humildad para que disfrutemos con Miss Tacuarembó y disculpemos algunas torpezas narrativas, más en la primera media hora; y que al final el saldo sea muy bueno. Para que sea así, ayudan con su estupenda interpretación todos y cada unos de los actores, en especial Natalia Oreiro y Rossy de Palma, como ya dijimos.

Dejemos a un lado prejuicios absurdos y veamos Miss Tacuarembó como resultado de una ópera prima hecha con talento, hábil sentido del humor y consecuente con la iniciación a los sueños y a la vida que todos tenemos. Recomendable para curar ridículas y mendaces telarañas: incita a ver más cine intencionado.

Escribe Carlos Losada

 Título  Miss Tacuarembó
 Título original  Miss Tacuarembó
 Director  Martín Sastre
 País y año  Uruguay-Argentina-España, 2010
 Duración  94 minutos
 Guión  Martín Sastre; basado en la novela de Dani Umpi
 Fotografía  Pedro Luque
 Música  Ignacio Pérez Marín, Musimagen y Fface
 Distribución  Oriental films
 Intérpretes  Natalia Oreiro, Rossy de Palma, Mirella Pascual, Mike Amigorena, Alejandro Tous, Graciela Borges, Jeanette Rodríguez, Diego Reinhold, Sofía Silvera
 Fecha estreno  13/05/2011
 Página web  http://www.misstacuarembo.es/site/
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner