Con un reparto excelente formado entre otros por Jeremy Irons, Kevin Spacey, Paul Bettany, Demi Moore y Zachary Quinto, se estrena en los cines la película Margin Call. En ella se narran las dramáticas 24 horas que se suceden en una gran empresa inversora justo en los comienzos de la gran crisis financiera del 2008, horas antes de que saltaran todas las alarmas del mercado bursátil.
Uno de los analistas de la empresa (Zachary Quinto) descubre una información que puede llevar al derrumbe de ésta. La película se focaliza en las reacciones y decisiones que tomarán los ochos personajes que intervienen en este thriller financiero.
Margin Call comienza con unos planos a vista de pájaro de Manhattan, el corazón banquero de Norteamérica, tomados a gran velocidad. Desde estos planos va percibiéndose la imponencia de la gran ciudad y sus efectos sobre los ciudadanos, ignorantes de la crisis que se avecina. A través de estos planos filmados a modo de ráfaga parece que el tiempo y la vida se escapen.
Pero Margin Call se adentra en una perspectiva bastante alejada de lo que en su momento mostró la película Wall Street de Oliver Stone. Aquí no se nos revelan personajes únicamente en su dimensionalidad más ambiciosa, fría o incluso patética, sino que también se nos hace entrever la vertiente más humana y privada de ellos.
Margin Call se presentó en la pasada Berlinale con la exitosa presencia de Jeremy Irons, Kevin Spacey y Paul Bettany. Kevin Spacey comentó en la rueda de prensa en Berlín: “Mi personaje forma parte de una empresa en la cual ha trabajado toda su vida esforzándose en cuerpo y alma”.
Este aspecto es el que sirve de identificación y conexión entre público y personajes, creando un vínculo afectivo con el espectador, pues sinceramente si lo pensamos detenidamente poco hay de común en los estilos de vida de estos ejecutivos de Manhatan y nosotros, espectadores de apie que luchamos día a día por encontrar o mantener nuestro puesto de trabajo.

Hay un momento en la película en que Sam Rogers (Kevin Spacey) se ve afectado y trastornado por la muerte de su perro. “La metáfora del perro humaniza el carácter de mi personaje”, señaló Spacey en Berlín. A su vez Jeremy Irons defendía a su personaje, el magnate John Tuld, diciendo: “Es un guión que trata de mostrar el lado humano de los eventos que pasaron en
En estas 24 horas intensas los analistas, empleados y banqueros de la empresa serán conscientes de la inminente entrada en un abismo económico y la decisión que tomen repercutirá de manera inmediata no sólo en su puesto dentro de la empresa, sino también en el sector financiero.
Los ocho personajes en los que se centra la historia mantienen en su mayoría una relación de pares antagonistas entre sí, dependiendo del puesto que mantienen en la empresa. De cada pareja antagonista sólo uno sobrevivirá a los futuros recortes de la empresa, exceptuando claro está, al magnate John Tuld (Jeremy Irons) quien no rendirá cuentas a nadie. Las tensiones internas existentes entre los personajes intensifican aun más el malestar de su situación.

Kevin Spacey nos estuvo contando bastantes cosas en Berlín sobre su experiencia en la película: “Fue una oportunidad para hacer un trabajo mas interno de lo que he estado haciendo en mis títulos más recientes. Este tipo de motivación en el personaje no lo he visto desde que hiciera Glengarry Glen Ross, en donde Jack Lemmon hacía de personaje simpático (….) en cierta manera hay mucho de su personaje en el mío“.
La expresión Margin Call significa, dentro del ámbito financiero y del mercado de divisas, una especie de aviso de llamada de atención o peligro que los brokers transmiten a los comerciantes cuando se traspasan los límites, ya sea en divisas, en bonos… Sin duda se trata de una película muy bien realizada, pero a pesar de la vertiente humana que nos transmiten los personaje será siempre el espectador quien decida si creerse o no el hecho de que los banqueros también puedan ser humanos.
Escribe Laura Bondía