jueves 24 de mayo de 2012

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LOL (3)

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Lol
Título original: LOL (Laughing Out Loud)
País, año: Francia, 2008
Dirección: Lisa Azuelos
Producción: Romain Grand
Guión: Lisa Azuelos
Fotografía: Nathaniel Aron
Montaje: Stan Collet
Intérpretes: Sophie Marceau, Christa Theret, Jérémy Kapone, Lou Lesage, Marion Chabassol, Émile Bertherat, Félix Moati
Duración: 103 minutos
Distribuidora:   Alta Classics
Estreno: 26 junio 2009
Página web:  http://specials.divertissements.fr.
msn.com/cinema/lol.aspx

En busca del término medio
Escribe Eva Cortés

¿Son los mismos críticos que mal hablaron de Mentiras y gordas quienes dicen que Lol se queda en la superficie, muy al estilo de las películas americanas?¿Es Lol una comedia sólo para adolescentes? ¿Qué hay de malo en buscar soluciones a los problemas intergeneracionales? ¿Son los mismos críticos que mal hablaron de Mentiras y gordas quienes dicen que Lol se queda en la superficie, muy al estilo de las películas americanas?

La nueva comedia de Lisa Azuelos no gustará a todo el mundo, pero lo que no es lógico, es ponerle un cero diciendo que se queda en la superficie. Esta comedia francesa no navega por la superficie, lo que le pasa es que intenta buscar un término medio. No veo nada de malo en eso.

Muchas veces nos empeñamos en decir que el cine tiene que reflejar la realidad, que tiene que ser verosímil y que si no queda artificial y edulcorado. El reciente estreno de Mentiras y gordas  ha sido para muchos críticos el summun de la indecencia, una exageración del retrato de los ambientes juveniles; y ahora llega Lol, con un mismo retrato, la adolescencia, pero desde un cáliz diferente y con ciertos limites sin sobre pasar y la tachamos de superficial,  a veces no hay quien nos entienda.

Tras ver Mentiras y gordas quedé bastante contenta, me pareció un buen trabajo de concienciación juvenil con un reparto atrayente para ellos; Lol, como digo, tiene otra cara, otras pretensiones. La nueva película de Lisa Azulejos en tono de comedia nos plantea como solución a la rebeldía adolescente la buena educación y comunicación en labor compartida entre padres e institutos.

Quizás es cierto que aquellos que hayan vivido su adolescencia en otras generaciones, como las de los ochenta o noventa pueden pensar que la película está mas bien retratando esa época y no éstaQuizás es cierto que aquellos que hayan vivido su adolescencia en otras generaciones, como las de los ochenta o noventa pueden pensar que la película está mas bien retratando esa época y no ésta, a pesar del fuerte protagonismo de Internet y la telefonía móvil en la película. Pero es verdad que quizás ahora haya aún más excesos que entonces, y que estos jóvenes para los que todavía las drogas se veía como algo puntual, preocupados aún por sus notas y con un mínimo de responsabilidad, pertenezcan más a otras épocas. Pero no generalicemos y seamos optimistas. No conozco a todos lo jóvenes de hoy, pero estoy segura que muchos se verán más identificados con Lol y sus amigos que con la pandilla de Alfonso Albacete y David Menkes, directores de Mentiras y gordas .

Y es que, tal y como dice Jocelyn Quivrin, el novio policía de la madre de Lol, en uno de los diálogos de la película, "que los jóvenes vivan al  límite no es tan malo, siempre ha pasado, lo peor es cuando los limites se sobrepasan".

Por eso cuando digo que Lol busca el termino medio es porque veo que trata todos los temas, el alcohol, las drogas, el sexo, la incomunicación, el absentismo, y el acoso entre jóvenes, todo está ahí, y que no hablen de ello desde un punto de vista dramático no quiere decir tampoco que huyan de los problemas.

En cuanto a la visión adulta, creo que quizás esté menos conseguida y pueda atraer menos a los adultos

En cuanto a la visión adulta, creo que quizás esté menos conseguida y pueda atraer menos a los adultos, pero no hay que negar que, puesto que está basada en una experiencia personal, Lisa Azulejos sabe de lo que habla y trata bastante bien el problema de los padres; ese gran dilema de hasta dónde ser permisivos y hasta dónde prohibir, dónde acaba la comprensión y empiezan a ser marionetas de sus hijos y, por supuesto, en la búsqueda del equilibrio entre la ocupación de uno mismo y su propia vida y la conducción de la vida de sus hijos.

Sophie Marceau es Anne, la madre de Lol. En plena crisis de los cuarenta, separada y con cuatro hijos intenta buscar un punto de comunicación con su hija a pesar de sus propios problemas. Recientemente divorciada sigue viéndose a escondidas con su marido a la vez que mantiene citas con un desconocido policía. 

Para Lol (Christa Theret) su madre es fundamental y comparada con la de otras compañeras de clase es una persona con la que puede contar, pero está pasando por esa época en la que hay que decir no a los padres y donde casi está mal visto por el resto de compañeros el llevarse bien con ellos.

Acaba de empezar un nuevo curso, lo ha dejado con su novio Arthur y éste no lo acepta, por eso le hace la vida imposible en el instituto; además, acaba de comenzar una relación a escondidas con el amigo de éste, Mael, está contenta pero vive altibajos; aun así no es precisamente a su madre a la primera que quiera decírselo.

Algunos han dicho que el punto fuerte de este filme reside en la causalidad, en apelar una vez más a que la causa de la rebeldía juvenil son las ejemplificaciones que ven en casa

Buscando modelos

Algunos han dicho que el punto fuerte de este filme reside en la causalidad, en apelar una vez más a que la causa de la rebeldía juvenil son las ejemplificaciones que ven en casa. Aquí eso se observa muy bien.

El filme ha sido un gran éxito en FranciaTal y como dice el padre de Lol, Anne es un referente para su hija y los problemas en el amor de Lol tienen bastante que ver con los de su madre. Pero Lisa Azulejos no se queda ahí, en esto de los modelos familiares, y nos presenta a casi todos los padres de los muchachos.

En cierto modo son estereotipos, es difícil no caer en ellos, pero hay variedad y la película consigue reflejar bien los diferentes tipos de familias: la de padres divorciados, la de los extremadamente serios y sobre protectores, la de los controladores hasta un punto obsesivo, los psicóticos que viven a base de pastillas y la de aquellos anticuados que pretenden que sus hijos vayan contra la época en la que viven. Según como son ellos, así es la relación con sus hijos y así son los hijos.

Y es que, salvando el final del que hablaré mas tarde, yo creo que los personajes están muy bien tratados en el guión, demostrando además que no tiene por qué haber buenos y malos, que en el mundo real existen los puntos intermedios y que siempre puede haber cabida para la reconciliación y el diálogo. Un claro ejemplo es la subtrama que recoge la relación de Mael con sus padres, en especial con su padre. Un hombre serio y amante de las buenas formas que se niega a que su hijo pierda el tiempo en una banda de música, tarea a su parecer poco productiva.

Resumiendo, creo que el guión consigue llegar a un punto intermedio, sin radicalismos y dar una visión positiva de los problemas cotidianos en las familias con adolescentes.

Aun con mis aplausos al guión, no quiero pasar por alto algunos puntos que creo se podrían mejorar.

Resumiendo, creo que el guión consigue llegar a un punto intermedio, sin radicalismos y dar una visión positiva de los problemas cotidianos en las familias con adolescentes

Buscando puntos que mejorar

El primero, es esa particular visión que Lisa Azulejos nos da de sus vecinos los ingleses, demasiado obvia. Con la excusa de un viaje del instituto, Lisa los tilda de raros, agarrados -por aquello de que no ponen la calefacción lo suficiente-, fanáticos -por Diana de Gales- y un tanto ingenuos -puesto que caen en las mentiras de los chicos que se hospedan en sus casas-, aunque eso sí, hospitalarios; da además una visión turística mala de Londres, puesto que da a entender que lo único que encontraremos allí es lluvia, el Big-Ben y muchas tiendas.

Otro punto que se podría mejorar es el de las economías familiares, algo incongruentes respecto a la parte de la sociedad que pretende reflejar la película. De nuevo nos encontramos con familias acomodadas, bien situadas a pesar de que sus hijos van a un instituto público. Todos tiene unas casas enormes y los padres han estudiado carreras, por ejemplo en el caso de Anne es arquitecta.

Todas estas características, por estadísticas, son propias de familias que llevan a sus hijos a los colegios privados. Por el contrario, de esta tendencia general en la película los colegios privados se ven como un castigo para que se alejen de los vicios y de las malas compañías. Esto, según los padres.

Para los adolescentes ir a un colegio privado o a un internado les da lo mismo, para ellos lo malo es el cambio en sí, el alejarse a sus amigos, puesto que como dice Lol "es lo único que tienen".

De su frase se desprende la importancia para los jóvenes de la amistad. Esto tan bien esta bien dibujado en la película. Entre los jóvenes hay más comprensión y los errores se perdonan con mayor facilidad, algo que deja de suceder cuando nos hacemos adultos, más interesados y escépticos.

Pero siguiendo con los fallos, el tercero en el guión es una escena que para mi gusto sobra, pues no tiene nada que decir. La reconciliación entre madre e hija está argumentada con pinzas. Está bien eso de que la madre use los canales de comunicación para reconciliarse con su hija, en este caso el Messenger, pero lo que viene después... la invasión de la casa materna con el pretexto de no se sabe qué, por parte de toda la pandilla, deja perplejo a más de uno. ¿Acaso en Paris no existen los parques, lo bares, o la propia calle para esperar a que sea la hora de la actuación? Si al menos se les viera ensayar estaría más justificada.

Tres grandes problemas, al menos, deslucen un guión por lo demás aceptable

Encontrando lo bueno

El último punto del que hablar de la historia es el del grupo musical. Aunque este no creo que sea un fallo sino más bien un arma de doble filo. Que los chicos tengan un grupo, esta muy bien para explicar la importancia de la música en los jóvenes y lo fundamental de no romper sus alas de creatividad; y para dar fe qué mejor que encaminen sus intereses hacia la música que a cosas peores. Aún así, que tengan un grupo resulta artificioso, no es lo que abunda en los institutos y en las pandillas. Lo cierto es que triunfar en el mundo musical es para la mayoría más un sueño que una realidad, no hay más que ver las colas para los casting de programas como Fama u Operación Triunfo. Pero triunfar que no se engañe nadie, no es tarea fácil y aquí Lisa Azulejos da la impresión de que a Mael y sus pandilla no les cuesta nada. Además, eso de que el padre le rompa la guitarra y él se compre otra sin esfuerzos... es cuanto menos increíble.

Todos estos puntos son una lástima que desmejoran la visión general de la película y los que hacen que muchos críticos digan que es una comedieta fantástica, predecible, americanada y llena de tópicos.

Yo me quedo con la parte buena: con ese buen reflejo de las relaciones entre padres e hijos, con ese retrato de las medias tintas en la sociedad adolescente, con ese dibujo de familias variopintas y esa mirada positiva donde el encauzamiento fuera de los vicios todavía es posible; me quedo con la buena interpretación de Sophie Marceau, con la buena banda sonora y con las risas propias del género que el filme consigue. Y quien diga lo contrario, quien diga que no tiene nada de divertida, es que no ha visto la escena del pollo.

A la derecha, Lisa Azuelos, junto a los intérpretes del filme
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