jueves 24 de mayo de 2012

Última actualización02:14:04 AM GMT

RSS
Usted está aquí: Sin perdón Immortals (0)

Immortals (0)

E-mail Imprimir PDF

Aburrimiento mortal 

immortals-1La revolucionaria irrupción de la tecnología digital ha quedado ya tan atrás, que su utilización se ha vuelto rutinaria. Esa cotidianeidad ha propiciado el surgimiento de ciertas tendencias onerosas que condicionan el desarrollo de  la cinematografía actual.

Una de ellas es la presunción de que casi todo lo imaginable puede (y lo que es peor, debe) plasmarse visualmente en pantalla, lo que de un modo tangencial, y salvo honrosas excepciones, ha llevado a una banalización y empobrecimiento total de los argumentos y la originalidad literaria de los guiones de cine fantástico, cualquiera que sea el subgénero que se cultive.

La hipertrofia estética ha traído casi con inevitabilidad, una mengua creativa, en el sentido en que tópicamente catalogado el séptimo arte como una disciplina visual, y haciendo valer el torpe adagio de que una imagen vale más que mil palabras, se ha supuesto que todo lo que pudiera mostrarse pictóricamente podría ahorrar líneas de texto y densidades discursivas.

No parece aventurado sugerir que parte de la crisis de Hollywood con sus guionistas tenga que ver con este asunto, pero añádase a la minusvaloración de los creativos, por un lado, el ingente catálogo de fuentes literarias de todo tipo (ya sean epopeyas clásicas, cómics o novelas), susceptibles de ser adaptadas a la gran pantalla y por lo general desconocidas por un público no siempre adocenado e inculto, pero sí absorto en quehaceres muy alejados de placeres intelectuales; y por el otro, la omniabarcante crisis económica que impone la economía de sueldos (para qué pagar a dos personas si una sola puede hacer el mismo trabajo), y tendremos planteadas las premisas que, corregidas y aumentadas, han desembocado en producciones del tipo de esta Immortals, una suerte de bazofia andante tan bien adornada con brillante papel de celofán que puede llegar a disimular el pestilente olor del producto que envuelve y que, en ocasiones, consigue incluso encandilar a la crítica por su aspecto reluciente y su fino acabado.

Digo corregidas y aumentadas porque en Immortals se ha optado por concentrar en manos de Tarsem Singh, un esteta oriental dotado de un cierto e innegable talento visual para la creación de atmósferas y espacios, tanto la dirección como el diseño de la escenografía, lo que a todas luces ha sido un error mayúsculo.

Ese error sería subsanable si se hubiera contado con un guionista decente, que pudiera embridar o dotar de sentido los excesos artísticos de Singh. Pero nadie sabe muy bien si por imposiciones del esteta o por dejadez del estudio, el guión (curiosamente escrito por dos elementos de apellido griego) parece haber sido adaptado a martillazos para acoplarse a los caprichos del director.

immortals-4

Por un lado, ha sido confeccionado por retales de varios mitos helénicos hasta componer un absurdo mosaico cojitranco e incomprensible y, por el otro, se ha diluido su enjundia hasta lo vergonzante para no estorbar las composiciones visuales del "genio". El resultado es una sucesión de escenarios en ocasiones muy bellos, pero también estáticos hasta el hieratismo y carentes de vida, que se engarzan mediante presuntas secuencias de acción ridículas hasta el enrojecimiento facial y previsibles, como el desenlace del tres en raya.

Dejemos a un lado los purismos y no nos enfademos demasiado por haber desvirtuado y entontecido la leyenda de Teseo, o por ensuciar las sentencias de Heródoto y mancillar impunemente los nombres de los dioses del Olimpo. Pasemos por encima del incomprensible tenebrismo estético que pretende retratar lo que no es sino una de las regiones más luminosas y abiertas de la tierra (la antigua Grecia), aquí constantemente crepuscular y palaciega, con intención de loar la cansina imaginería expresionista de Singh.

Pero no perdonemos el insulto a la inteligencia del espectador, no aplaudamos el esteticismo que quiere erigirse en único valor por encima de toda otra consideración artística: eso sólo pueden hacerlo los genios, y nunca renunciando del todo a la profundidad: puede decirse del Inocencio X de Velázquez que constituye un retrato casi fotográfico del papa, pero eso sería quedarse en la imagen. Lo que realmente llevó al pontífice a rechazarlo fue el hecho de que el pintor sevillano había conseguido retratar su alma, tan oscura que aún hoy día inspira temor al mirar el cuadro, hasta convertirlo en algo más que una simple tela.

immortals-3

Un solo plano fijo del austero John Ford transmite muchísimo más que toda la retahíla de postales del postpeplum de Singh. Ya que el hindú se muestra incapaz de alcanzar esa grandeza más allá de su ocasionalmente bien hallada pero casi siempre huera belleza pictórica, al menos que se hubiera dignado a trabajar con buenos guionistas para trabar el alma de su película. No hacía falta contratarlos... bastaba con recurrir a la leyenda de Teseo y su minotauro para encontrar una buena historia.

El cada vez más cenagoso Rourke hubiera hecho un buen Minos o incluso un oscuro Egeo, y John Hurt podría trocar el papel de Zeus por el de Poseidón sin apenas reducir su importancia en el escalafón de los dioses. Para desnudar gratuitamente a Freida Pinto, ni que decir tiene que le quedaría mejor el papel de Ariadna que el de supuesta sacerdotisa virgen, total para acabar encamándose igual con el héroe del ática. No me pidan sin embargo que sea capaz de darle un papel al decadente Stephen Dorff, porque si algo puedo asegurar, es que ni poniéndose aceite en los abdominales aprovecha para griego alguien de constantes tics barriobajeros neoyorquinos.

En fin, una abominación, un insulto, una pérdida de tiempo; larga como un día sin pan, con menos sentido que un zapato sin suela e incluso histriónica cuando pretende ponerse dramática. Para ver lo que tiene de aprovechable, vayan a Google, pongan "Immortals" y denle a "imágenes". Alguna foto guay sale. Y no, lo de los tíos en fila de a cuatro cogidos por una barra de hierro dentro de una caja no es un futbolín. Se supone que son los titanes en su encierro eterno.

Escribe Ángel Vallejo

immortals-2

Título Immortals
Título original Immortals
Director Tarsem Singh
País y año pais, 2011
Duración 103 minutos
Guión Charley Parlapanides y Vlas Parlapanides
Fotografía Brendan Galvin
Música Trevor Morris
Distribución Universal Pictures International Spain
Intérpretes Henry Cavill (Teseo), Mickey Rourke (rey Hiperión), Freida Pinto (Fedra), Luke Evans (Zeus joven), Kellan Lutz (Poseidón), Isabel Lucas (Atenea), John Hurt (anciano), Stephen Dorff (Stravros), Daniel Sharman (Ares))
Fecha estreno 23/12/2011
Página web http://www.immortals-lapelicula.es/

 

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner