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IL CAIMANO (4)

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Il caimano
Título original: Il caimano
País, año: Italia - Francia, 2006
Dirección: Nanni Moretti
Producción: Angelo Barbagallo y Nanni Moretti
Guión: Nanni Moretti, Francesco Piccolo y Federica Pontremoli; basado en un argumento de Nanni Moretti y Heidrun Schleef
Fotografía: Arnaldo Catinari
Música: Franco Piersanti
Montaje: Esmeralda Calabria
Intérpretes: Silvio Orlando (Bruno Bonomo), Margherita Buy (Paola), Daniele Rampello (Andrea), Giacomo Passarelli (Giacomo), Jasmine Trinca (Teresa), Cecilia Dazzi (Luisa), Martina Iero (Margherita), Michele Placido (Marco Pulici), Luisa de Santis (Marisa), Giuliano Montaldo (Franco Caspio)
Duración: 112 minutos
Distribuidora:  (sin confirmar en España)
Estreno: (sin confirmar en España)
En Italia: 24 marzo 2006
Página web: 

La política, el mal y el fin de la democracia
Escribe Valerio Cruciani

Una película que todavía no ha sido estrenada aquí en España Una película que todavía no ha sido estrenada aquí en España es Il caimano (trad. El caimán), de Nanni Moretti. Y la verdad es que sigo sin entender las distribuidoras. Pero bueno, vamos por orden.

Il caimano ha salido en los cines italianos en 2006, poco antes de las elecciones que vieron al profesor Prodi (de izquierdas) ganar con una ridícula mayoría. Siendo una peli sobre Berlusconi, eran inevitables las múltiples y aburridas polémicas sobre la oportunidad de ir a verla o no: al parecer, hoy en día los electores somos tan influenciables (y poco conscientes y un poco memos), que no sea que alguien nos distraiga antes de ir a poner nuestra X en las papeletas. 

Para que sepáis de qué estamos hablando, os haré un resumen: un cuarentañero productor de películas de serie B, Bruno, está en ruina, su productora está en quiebra y su matrimonio también, ya no consigue ayudas económicas de nadie y está a punto de divorciarse de su mujer, Paola, que trabajó como actriz en sus producciones. Una joven e inexperta directora, Teresa, entrega a Bruno su guión, titulado Il caimano. Bruno acepta producirlo, al principio sin darse cuenta de que se trata de una película sobre Berlusconi. Entre actores que se marchan, obstáculos financieros, noches pasadas a dormir en su despacho, lejos de sus hijos, y la confiscación de sus estudios, por fin Bruno consigue encontrar un poco de dinero para rodar al menos la última escena: la condena de Berlusconi (apodado Caimano) por los jueces.

La ruina y el mal de una sociedad entera, la italiana

Se trata de dos películas entrelazadas, dado que por un lado Moretti nos enseña las vicisitudes privadas de Bruno y la crisis (de los bolsillos y del alma) que le acorrala, y por el otro se ven varias escenas del guión de Teresa como si fuera una obra inacabada, los restos de un rodaje que se desarrolla cuanto más nos adentramos en la historia. Se trata de un interesante recurso narrativo que relaciona la ruina de la política, de la creatividad (que parece encontrar sólo obstáculos), y de las vidas privadas. La ruina y el mal de una sociedad entera, la italiana.

Berlusconi crea su televisión y no para de ampliar su imperio, que se apoya en gran medida sobre la compra y el control de varios periódicosLa segunda película es una representación de la carrera de Berlusconi: a partir de una enorme maleta llena de dinero, de procedencia desconocida, que literalmente le cae del cielo, Berlusconi puede realizar su sueño de construir Milano 2, una segunda ciudad residencial fuera del casco histórico, tristemente parecido al proyecto que en parte realizó Mussolini al construir el EUR, un barrio moderno de Roma.

Empezando por corromper la Guardia di Finanza (la policía fiscal), Berlusconi crea su televisión y no para de ampliar su imperio, que se apoya en gran medida sobre la compra y el control de varios periódicos, primero Il Giornale. En la película hay un pequeño homenaje a Indro Montanelli, un gran periodista que fue director del mencionado periódico, y que al ver limitada su libertad por su nuevo dueño, dejó la dirección de Il Giornale y fundó su propio diario.

Llegan los noventa: el juicio llamado Mani Pulite (Manos Limpias), debido a la labor de unos jueces que destaparon una enorme trama corrupta entre toda la clase política italiana, junto al enorme endeudamiento acumulado por Berlusconi, empujan a éste a meterse en la arena de la política. Elección que, en realidad, le salvará de los muchos procedimientos penales a su cargo, pero que en la película le llevarán hacia la condena del tribunal.

En democracia, la mejor defensa de un pueblo es la credibilidad de sus gobernantes

En este contexto, me parecen sobremanera significativas dos secuencias: la primera, en la que se representa el discurso que Berlusconi hizo a los italianos en varias cadenas de televisión, en directo, anunciando su primera y novedosa candidatura a las elecciones de 1994. Mientras habla, su voz se extiende por una serie de edificios sumergidos en la noche, filtra en las ventanas iluminadas, se difunde como un virus por todo el país, sentado delante de millones de cajas tontas que emiten sólo su voz. La voz del dueño que prepara su gran ataque a la democracia, en un país trastornado y traumatizado por la caída de un sistema político basado en la corrupción. En democracia, la mejor defensa de un pueblo es la credibilidad de sus gobernantes, porque así es más fácil evitar las sirenas de la demagogia. Pero, en un país sin defensas como Italia, las promesas del hombre nuevo cuelan magníficamente.

¿Habrá algún motivo oculto para que esta película no se estrene en España?La otra secuencia es la que cierra el final de la película, o de las dos películas, y que carga sobre los tonos dramáticos y apocalípticos, si eso hubiera sido el final de la larga historia delictiva de Berlusconi: Il Cavaliere sale del tribunal, los jueces acaban de dictar una sentencia de varios años de cárcel. Il caimano declara a la prensa y a sus hinchas allí presentes, que en el momento en que el representante elegido por el pueblo se ve atacado, el pueblo mismo tiene que defenderse con todos los medios posibles. Los sostenedores empiezan a abuchear a los jueces que salen del tribunal, a lanzar piedras y cócteles Molotov. El mismo Nanni Moretti, en el papel de un actor que acepta interpretar al Caimano, entra en su coche, serio, un primer plano de su cara segura deja entrever a su espalda, más allá del cristal trasero, las llamas que se extienden en lo que podría haber sido el posible comienzo de una guerra civil en Italia. Al fundir a negro, una música digna de una película de terror subraya la densidad del momento.

Como varias veces se repite en la película, "tutti sanno tutto", todo el mundo lo sabe todo sobre Berlusconi. Y es verdad, ya que antes de Moretti, otros (muy pocos, la verdad) sacaron documentales sobre él, en los periódicos fueron publicados varios artículos sobre quién era de verdad Berlusconi, y en el extranjero no faltaban profundas investigaciones. Es decir, ya en 1994, año de la primera victoria electoral del Cavaliere, todos los electores habían escuchado cosas no muy buenas sobre el hombre que pusieron al mando del Congreso.

Probablemente, lo que más molestó de esta película fue la forma evidente de acoplar la figura de Berlusconi con la de un hombre que personifica el mal absoluto. Un mal que no acaba de difundirse y enraizarse en todo el país.

Como dice uno de los personajes, un productor polaco amigo de Bruno, los italianos no se contentan de tocar fondo, "vosotros vais más abajo, y caváis, caváis, siempre más abajo", en este espectáculo entre "terrore e folkore".

Posdata: si os interesa este tema del mal de la política en el cine, os aconsejo ver Il divo también, la recién, esta sí, estrenada película de Paolo Sorrentino, sobre la historia de Giulio Andreotti, que contiene un divertido y satírico homenaje a Quentin Tarantino.

Nanni Moretti con el equipo de la película
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