jueves 24 de mayo de 2012

Última actualización02:14:04 AM GMT

RSS
Usted está aquí: Sin perdón Franklyn (2)

Franklyn (2)

E-mail Imprimir PDF

Sólo una promesa

Franklyn, de Gerald McMorrowEl británico Gerald McMorrow debuta apadrinado por buenos productores en una cinta extraña y de género incierto que llega a las salas españolas dos años después de su estreno.

Con una asombrosa introducción de thriller fantástico, factura de cómic gótico y trama de drama intimista, Franklyn narra las historias paralelas de cuatro personajes embargados por el existencialismo en una ciudad bicéfala.

La opera prima de McMorrow nos sitúa en el Londres contemporáneo, en cuyo skyline conviven los edificios ya conocidos con las siniestras puntas de Meanwhile City, una ciudad de fantasía tomada por el control de los credos religiosos, con ecos de los últimos grandes relatos de cómic fantástico, tipo Watchmen o V de Vendetta. Tal lugar, “la ciudad intermedia”, posee su héroe nocturno particular, Jonathan Preest (Ryan Philippe), el único agnóstico, a la sazón vengador de sus ciudadanos alienados.

La película, de notable madurez plástica, coquetea con una reflexión más que  atractiva sobre la religión y la fe que, sin embargo, no llega a su destino. Es una pena que la gran promesa de su factura visual, entre Tim Burton, Zack Snyder y Allan Moore, no ahonde en sus raíces y se diluya en esa otra trama realista donde Eva Green, Sam Riley y Bernard Hill completan el reparto.

A la par que el héroe enmascarado, que intenta debilitar el aparato del gobierno de la corrupta Meanwhile, los personajes emprenden una búsqueda contracorriente. Emilia (Green) es una suicida en potencia que a una edad ya algo tardía no logra superar el divorcio de sus padres; Milo (Riley), un joven al que han dejado plantado en el altar, intenta revivir la pureza de su primer amor en un personaje imaginario; David (Hill), completa el reparto en una suerte de padre coraje que busca a su hijo desaparecido entre los indigentes de una ciudad indiferente. Perdidos entre el romance y la tragedia, las figuras se van acoplando al discurso de este héroe crepuscular sin demasiada simbiosis.

El discurso viene a definir las grises fronteras entre la realidad y la realidad mental, siendo en definitiva una película que empieza con la promesa del  crepúsculo de un héroe nocturno y termina con una deslucida reflexión sobre marginación social de los enajenados mentales.

La película Franklyn, de notable madurez plástica, coquetea con una reflexión más que  atractiva sobre la religión y la fe

Ese inicio entre puntas de iglesias góticas que nos lleva a la guarida desde donde el vengador desafía la ciudad, enhebra en el imaginario el discurso de un heroísmo épico y alimenta una serie de expectativas que no cumplen las promesas de unas genuinas imágenes introductorias.

El sabor de experiencia original se pierde en una trama notablemente más pálida, que no sufre tanto por ser menos de diseño, sino más bien por carecer de un guión adaptado a las expectativas del relato. Demasiados cabos, demasiado detalle plástico, ideas buenas que pierden su brillo al no armonizar en el conjunto.

Un poco tramposa, la táctica de engañar con imágenes de sueño gótico y estética victoriana una película que, en definitiva, nos enseña la historia más o menos bien contada de personajes poco interesantes, eclipsados por la visión de la máscara de un justiciero inacabado, y de resolución apurada.

Franklyn: Lo mejor, sin duda, la belleza de esas imágenes aisladas de la parte fantástica

Lo mejor, sin duda, la belleza de esas imágenes aisladas de la parte fantástica. También la contención de algunas escenas de diálogo en la intimidad de Emilia y su madre. Lo peor, la sensación de haber estado ante dos películas distintas, dudosamente ensartadas en un guión que no cumple las expectativas que suscitan las bellísimas imágenes del prólogo.

Más que una película de autor, parece lo que es, un debut que tiene la forma de una producción emprendida por cazatalentos. Sus productores han firmado cintas como Tideland (Terry Gilliam, 2005) o Dorian Gray (Oliver Parker, 2009). Veremos si en un segundo film McMorrow nos acaba enseñando toda esa artillería que promete. 

Escribe Marga Carnicé

 Título  Franklyn
 Título original  Franklyn
 Director  Gerald McMorrow
 País y año  Reino Unido y Francia, 2008
 Duración  98 minutos
 Guión  Gerald McMorrow
 Fotografía  Ben Davis
 Distribución  DeAPlaneta
 Intérpretes  Eva Green, Ryan Phillippe, Sam Riley, Bernard Hill, James Faulkner
 Fecha estreno  10/12/2010
 Página web  http://www.deaplaneta.com/es/franklyn
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner