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El castor (1)

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Estallido emocional, ruina del cine

el_castor-0Sólo una amistad muy generosa explica la asociación entre la oscarizada Jodie Foster con un Mel Gibson cada vez más poseído por sus paranoicas problemáticas personales. Claro que la trayectoria de la directora de este último filme refleja cierto gusto por los dramas familiares (El pequeño Tate, A casa por vacaciones) donde concurren personajes que superan sus conflictos a través del amor, la ternura o las terapias psicológicas al uso.

El tándem Foster—Gibson había funcionado bastante bien, sobre todo como producto comercial, en el paródico western Maverick dirigido por Richard Donner en 1994, cuyas pretensiones no eran otras que entretener y hacer reír. Pero El castor se adentra en terrenos más trascendentes, como hacer pensar a los espectadores y adoctrinarles sobre el modo de vivir una existencia verdadera sin mentiras ni autoengaños.

El argumento que desarrolla el novel guionista Kyle Killer gira alrededor del personaje protagonizado por Mel Gibson, el profundamente deprimido Walter Black, antes ejecutivo de éxito y dueño de una gran empresa de juguetes. Su apática y destructiva inacción pone en peligro la estabilidad de una familia muy típicamente americana y nada feliz: Meredith Black (Jodie Foster) es la esposa, profesional competente y ocupada, aunque paciente; Porter Black (Anton Yelchin), el adolescente rebelde que desprecia al padre; y Henry (Riley Thomas), el encantador y adorable niño de rubios rizos, que echa de menos la complicidad y la atención de su progenitor.

Así están las cosas cuando, no se sabe cómo ni por qué, al triste y abúlico Walter se le ocurre la genial idea de ir a todas partes con una marioneta peluda con cara de castor, que le sirva de intermediario entre él y el mundo.

Quizá en este ocultamiento del Walter enfermo tras la voz supuestamente lúcida del muñeco, esté el hipotético mensaje psicológico que propone el filme. El comportamiento del personaje de Mel Gibson se apodera completamente de la historia y se constituye en el núcleo temático y narrativo alrededor del cual gira todo el argumento.

Con lo cual el espectador, ligeramente desorientado por no saber si lo que está viendo es una comedia o un melodrama, se harta de ver a un gesticulante y sufriente protagonista empeñado en una extraña misión redentora para guiar a la humanidad por el buen camino de la estabilidad y madurez emocionales, conseguidas mediante la aceptación de las molestias y tropezones de la vida.

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El resto de personajes complementan con sus historias la trama de la película, en una actuación más mesurada y equilibrada. Si sus papeles parecen tópicos y manidos no es por la interpretación, sino porque el guión así lo exige. Anton Yelchin (Star Trek) resulta convincente como adolescente angustiado que busca su sitio, así como Jennifer Lawrence en el papel de Norah, la joven compañera de instituto amiga de Porter Black, y que a su vez arrastra sus propias frustraciones y conflictos. Lo que resulta curioso es que esta actriz, premiada por su participación en el reciente filme Winter’s bone, siga desempeñando a sus veintiún años papeles de quinceañera.

Quien se sale de este tono es Mel Gibson, que parece no haber tenido suficiente con su masoquista interpretación en La pasión de Cristo como muestra catártica de expiación de los males del mundo. Y de acuerdo con sus histriónicas tendencias como actor y la deriva temática de los filmes en que interviene, el personaje que representa en esta película aparece impregnado de psicología de fácil consumo y difícil comprensión, más apta para reflejar los traumas y obsesiones del propio Mel Gibson que para construir y sustentar una historia coherente.

Por eso no es de extrañar que algunos espectadores prefieran al actor de acción de Arma letal o Mad Max, e incluso al investigador loco de películas como Conspiración. Estos personajes atormentados (Señales) e innecesaria y tediosamente didácticos como el del presente filme pueden resultar demoledores para el buen cine.

Escribe Gloria Benito

  Título  El castor (The beaver)
  Título original  The beaver
  Director  Jodie Foster
  País y año  USA, 2011
  Duración  91 minutos
  Guión  Kyle Killen
  Fotografía  Hagen Bogdanski
 Música  Marcelo Zarvos
  Distribución  Aurum
  Intérpretes  Mel Gibson, Jodie Foster, Anton Yelchin, Jennifer Lawrence, Cherry Jones, Riley Thomas Stewart
  Fecha estreno  27/05/2011
  Página web  http://www.elcastorlapelicula.com/
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