Todo lo visto hasta ahora
En el centro de una ciudad más animada que nunca, mucho se ha visto en los últimos días en el Festival de Cine de Málaga. A punto de concluir su decimoquinta edición, resumimos lo más destacado de un certamen caracterizado, este año, por la diversidad de los títulos de su Sección Oficial.
Pasada la euforia de su primer fin de semana, llegó el turno del estreno, el pasado 23 de abril, de Memorias de mis putas tristes de Henning Carlsen en el apartado estrella del certamen malagueño.
Ésta era, a priori, una de las cintas más esperadas, no sólo por la presencia Geraldine Chaplin entre su reparto sino fundamentalmente por tratarse de una adaptación de la obra homónima de Gabriel García Márquez, tarea no sencilla, a juzgar por los comentarios de la crítica tras su visionado.
Mejor resultado obtuvo, el martes 24 de abril, Paco León con su ópera prima como director Carmina o revienta. Una disparatada comedia, real como la vida misma, que el popular actor rueda con su madre, Carmina Barrios, y con su hermana, María León, premiada en los pasados premios Goya como mejor actriz de reparto por La voz Dormida.
La historia, una especie de documental ficcionado cuya protagonista, una madre que, harta del sistema, decide imponer sus propias normas, lleva todo el peso, arrancó carcajadas durante su estreno ante el público y se posiciona como una de las candidatas a la Biznaga que éste otorga con sus votaciones.
No así entre la prensa, donde parece haber disparidad de opiniones. Y es que, reconociendo el mérito de Barrios, por primera vez ante una cámara, lo acertado de algunos sketches y el hecho de que la humanidad que encierran los personajes esté por encima de lo chabacano y grotesco, lo cierto es que, conforme avanza la historia, se abusa, por momentos, de estos recursos, ya sin el factor sorpresa clave en los primeros minutos de una película que nadie espera sea así. Con personajes con cierto toque almodovariano a la andaluza, como comentaban algunos compañeros, no deja espacio para posicionamientos intermedios: o la odias o a amas.

Durante la jornada del miércoles 24 de abril lo más destacado del certamen fue el estreno de Los niños salvajes, de Patricia Ferreira, que regresa a Málaga tras El alquimista impaciente.
Proyectada tras un homenaje bastante pobre a Cesc Gay (Premio Ricardo Franco), no sólo en cuanto a la asistencia de público en el Cervantes, sino también en cuanto a la presencia de amigos y compañeros y a las propias palabras del premiado, quien comenzó su discurso confesando, en tono serio, no gustarle los homenajes.
Los niños salvajes es del tipo de películas que perfectamente pueden tener cabida no ya sólo en el palmarés de Málaga, sino en los propios Goya. Pese a tratar un tema algo manido, como es el de adolescentes problemáticos, Ferreira saber dar a la cinta personalidad propia, con una realización y una narrativa exquisitas y llenas de sutileza, y huyendo de tópicos y estereotipos. También destaca el elenco de jóvenes actores en una historia que encierra, como reconocía la propia directora ante los medios, una defensa a ultranza de la educación pública.

La jornada del jueves 25 de abril, una de las más concurridas de estos días de diario, contó con más rostros conocidos durante el merecido homenaje a Jaime Chávarri (con una amplia retrospectiva), quien arropado por Emma Suárez, Óscar Jaenada, Verónica Sánchez, Eloy Azorín o Fernando Colomo, dedicó el premio a sus alumnos, el futuro, según dijo, del cine español.
Tras el acto, uno de los más aplaudidos hasta el momento, la proyección de El sexo de los ángeles de Xavier Villaverde. A modo de historia de amor diferente, siguiendo las palabras de Villaverde, y con ciertas similitudes, en cuanto a su temática, con Soñadores de Bernardo Bertolucci, destaca sobre todo su fotografía.
Se trata de una cinta que habla de sentimientos, de la libertad del ser humano y de las parejas como simbiosis en las que lo importante es poder elegir las propias normas, sin pretensiones, en cuanto a lecciones morales, y que parece erigirse, hasta el momento, en otra firme candidata a la Biznaga que otorga el público.
Escribe María Sánchez González
Fotos José Luis Pérez
