Málaga se proyecta
Con una cada vez mayor repercusión turística y mediática, según los datos hechos públicos a finales de 2009 por una organización que, encabezada desde el año pasado por Carmelo Romero en sustitución de Salomón Castiel, parece preocuparse por dotar al certamen de una mayor transparencia en cuanto a su gestión, el Festival de Cine de Málaga, que se celebra del 17 al 24 de abril, se consolida como uno de los grandes eventos de referencia y como una gran plataforma para el cine español y para la propia ciudad.
Y es que éste es ya un macroevento al que no le afectan, en su decimotercera edición, ni supersticiones (y mira que los actores y cinematógrafos son dados a ellas) ni crisis.
El que comenzara siendo un evento cinematográfico para profesionales y aficionados al cine español se ha convertido hoy en una, si no la principal, seña de identidad cultural malagueña. La apuesta de instituciones y empresas por el Festival de Cine de Málaga comienza, atendiendo a las cifras turísticas y a la amplia y creciente cobertura mediática nacional e internacional del año anterior, a dar su fruto.
Así, los resultados del Estudio de Medios de la 12ª edición, a cargo de la organización, apuntan que el certamen generó entonces más de 3.000 informaciones en televisión, radio y prensa (sin considerar medios online), lo cual se traduce en una cuantificación económica de 13 punto 2 millones de euros en repercusión mediática, cifras superiores a ediciones anteriores incluso teniendo en cuenta que las tarifas publicitarias bajaron en el 2009 con respecto al 2008.
La crisis tampoco parece haber afectado al festival en cuanto, de acuerdo a índice de ocupación del INE, al gran beneficio económico que supuso en su duodécima edición el evento para la restauración, alojamiento, comercio y, en general, el turismo malagueño.
Con estas y otras estadísticas, como el retorno de imagen de marca del festival, también positiva, la organización incide, así, en dos aspectos reveladores fundamentales: la proyección del certamen y su positiva repercusión en la ciudad, como atractivo recurso turístico para la difusión de su imagen.
Unas cifras que colocan a Málaga a la cabeza de las referencias culturales y audiovisuales del país y que, a juzgar por las expectativas y por las novedades de este año, en el que el certamen se presenta más popular que nunca, al menos en cuanto a intenciones, tenderán a mantenerse.

Prosigue la conquista de Málaga
El Festival de Cine de Málaga, que se celebra del 17 al 24 de abril, contará con sus habituales secciones, como Sección Oficial de Largometrajes, Zonazine, Cortometrajes, Muestra Latinoamericana y Documentales, así como los homenajes y diferentes ciclos de los que destacamos Premio Málaga, Retrospectiva, Premio Ricardo Franco, Película de Oro y Premio Eloy de
A unos días de su arranque este año, ya se conocen la mayoría de novedades. Y en este sentido, la mejor prueba de la intención del certamen de seguir abriéndose a la ciudad y a sus gentes es el propio cartel de esta edición, que, realizado por Bart Futura, simboliza el encuentro entre el festival y su público más allá de la gran pantalla.
Un encuentro que se materializará a través de iniciativas novedosas. Entre ellas, el concurso de escaparatismo convocado por el festival en colaboración con

Nuevos espacios
Reconquistado, para ello, el auditorio del malagueño Museo Picasso como sede tras ciertos enfrentamientos con su dirección el pasado año y con un recién reformado Teatro Echegaray, en el que, como sustitución del Cine Albéniz, aún en reformas, se proyectarán la mayoría de cintas a concurso con precios más populares que en el cada vez más exclusivo Teatro Cervantes.
La propia programación del festival vuelve a dar, como viene siendo tradicional, un gran protagonismo a la ciudad que lo acoge. Así,
La proyección de está película, cuya copia está cedida por Filmoteca Española, será asimismo ilustrada musicalmente por
Otra iniciativa en esta línea, que supone una novedad, es el denominado Congreso de
Por otra parte, los homenajes a grandes figuras desaparecidas, en esta ocasión a la malagueña Imperio Argentina, que hubiera cumplido este año un siglo de vida, o José Luis López Vázquez, a quienes que Málaga rendirá tributo proyectando algunas de sus películas, mantienen la tónica de ediciones anteriores. El Premio Málaga lo recibirá esta vez la catalana Rosa María Sardá, por su “trayectoria profesional tanto en cine como en teatro y televisión”.
En cuanto a las proyecciones y tal como publicaba recientemente el diario El Mundo a raíz de la presentación oficial de la programación del certamen el pasado 24 de marzo, parece que los mayores atractivos estarán, de la mano de dos directores ya clásicos en nuestro cine, al principio y al final. Así, Io, Don Giovanni, la última película de Carlos Saura, será la encargada de inaugurar, fuera de concurso,

Rostros nuevos y viejos conocidos
Entre las diez cintas a concurso en la citada Sección Oficial que, parafraseando al Director del Festival, Carmelo Romero, “ofrecen la foto fija de lo que ha sido el cine español en los últimos cuatro meses”, se mantiene la tónica de ediciones anteriores.
En esta ocasión destacan cuatro óperas primas con las que se hace hueco a realizadores noveles, y dos comedias taquilleras, Una hora más en Canarias, de la mano de David Serrano tras su cosecha de biznagas con El otro lado de la cama, y el último trabajo de Nacho García Velilla, que vuelve a apostar por Javier Cámara tras el éxito de Fuera de Carta.
Endogamias de nuestro cine aparte, repite también en Málaga Laura Maña, con La vida empieza hoy, escasa y preciada muestra de cine de género en esta edición, que será asimismo testigo del regreso al cine de Vicente Molina Foix con El dios de madera.
Habrá que ver, nunca mejor dicho, el desenlace de esta edición, que en esta ocasión depende, entre otros, de Imanol Uribe, Ángela Molina, Fernando Lara, Josean Fernández, Lucía Jiménez,
Tal vez, como ocurriera el año anterior, la gran sorpresa resida en Zonazine, donde películas proyectadas con éxito en certámenes europeos como Fin, de Víctor Fornes, cinta dura y ácida muy aplaudida en Berlín, han suscitado grandes expectativas.
Escribe María Sánchez

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XIII Festival de cine español de Málaga (1): Perspectivas 







