No me pidas que te premie porqué te premiaré
Escribe Juan Francisco Álvarez
Fotos Sabín
Un año más y ya van cinco, el Festival -antes Congreso- Internacional de Música de Cine Ciudad de Úbeda reúne a la gran familia de aficionados, coleccionistas, compositores y amigos de las bandas sonoras y de la música de cine en general, de toda España y cada vez más de otras partes del planeta.
Hoy, 16 de julio, tras diversas charlas, mesas redondas y la presentación oficial del festival, actividades de las que damos cuenta en otra reseña, se ha cerrado el primer día de este festival con la gala de entrega de los premios Jerry Goldsmith para Jóvenes Compositores. Una gala que es muy temida por los viejos conocidos del festival por su excesiva duración en pasadas ediciones, pero que esta vez ha estado muy bien resuelta, ha sido muy dinámica y ha cumplido el horario y las expectativas de todos.
Con estos premios se trata de recompensar en diversas categorías las nuevas promesas que con sus primeros trabajos empiezan a despuntar en el mundo de la música para la imagen. Un nutrido grupo de expertos y otros no tanto, entre los que este año me contaba, forman parte del jurado que tras un arduo trabajo decide, no sin muchas complicaciones, dada la excelente calidad de los trabajos presentados, otorgar un merecido reconocimiento a unos jóvenes, vamos a llamarlos héroes, tal y como está este mundillo, que ven cómo sus trabajos merecen la admiración y el premio al trabajo bien hecho.
El acto en si resultó ameno y de la mano de Conrado Xalabarder se fue haciendo un recorrido por las distintas categorías, entre las que se iban presentado clips de los largos nominados, con los consabidos clips de las obras nominadas en cada sección, con su presentador/a de las mismas, así como de la presencia de uno de los prestigiosos compositores aquí presentes para hacer entrega del premio.
El primero de la noche fue el premio para el mejor corto de animación, en el que sólo competían tres obras y donde el premio Jerry Goldsmith recayó en el joven compositor alemán Stefan Maria Schneider por Our Wonderful Nature.
En la categoría a la mejor banda sonora para documental el premio recayó en el joven español Iván Palomares con su obra para Mundos de agua: el agua viajera.
El siguiente premio, a la mejor música para cortometraje de acción real, fue a parar a un viejo conocido de estos premios Jerry Goldsmith, el novel compositor Óscar Xiberta por su excelente trabajo para Tiempo. Sin desmerecer a los demás trabajos, era esta tal vez la categoría menos reñida de todas, pues el trabajo de Xiberta destacaba por encima de los otros cuatro.
Tras ello vino el premio a la mejor canción, que fue a parar en otro viejo conocido de los premios y del festival, el chileno Jorge Aliaga, autor de trabajos tan exquisitos como el de Antonia, quien emocionado recogió el premio por su conmovedora canción A un metro de ti para el filme del mismo nombre. Fue uno de los agradecimientos más emotivos de la noche al dar las gracias al propio festival quien un año antes le ayudó a descubrir ese autor y cantautor que lleva dentro y que la buena música es aquella que se escribe con el corazón.
La mejor música en fase de desarrollo y/o de libre creación recoge aquellos trabajos que han sido creados por sus autores sin la presencia o la necesidad de unas imágenes dadas. Competían cinco trabajos muy bien elaborados y el premio fue a parar en el único de los galardonados ausentes en esta noche tan especial para las jóvenes promesas, Arturo Solar, afincado en Los Angeles, quien ganó con su trabajo titulado Alondra Smiles.
Y tras ello el premio más esperado y también el más reñido de la noche, el de mejor música en formato de larga duración. Para hacernos una idea de la calidad de los mismos, en esta categoría competían Alejandro Vivas por La conjura de El Escorial, Lucas Vidal por The immortal voyage of Captain Drake, Sergio de la Puente por El lince perdido, James Peterson por The red canvas, Manuel Riveiro por Santos y Aritz Villodas por No me pidas que te bese porqué te besaré.
Y justamente fue en Aritz, viejo conocido del festival, de los premios y de la afición en general, en quien recayó no sólo este merecidísimo premio a una partitura tan fresca y tan bien elaborada, sino que minutos después también recogía de la mano de Patrick Doyle el gran premio especial al mejor compositor novel en esta cuarta edición de los premios Jerry Goldsmith. Un abrumado y emocionado Aritz Villodas no supo qué decir ante tal emoción y, con la ayuda de un simpático Patrick Doyle, Villodas acabó agradeciendo el premio al Festival de Úbeda, quien le había visto crecer profesionalmente y quien a la postre le permitió realizar este primer encargo para un largo.
Para aquellos que quieran disfrutar a fondo de la música que le ha permitido obtener el premio, recordar que la banda sonora de No me pidas que te bese porque te besaré ya está editada en CD a cargo del sello valenciano Saimel, que dirige Juan Saiz.
Y, para finalizar, tras una ligera pausa de quince minutos se procedió a la proyección de los cortos nominados, entre los que se encontraban los ya premiados, con la presencia y presentación de los mismos por parte de sus compositores... y del omnipresente Conrado Xalabarder.
Tras esta crónica de lo que ha dado de si esta IV gala de entrega de los premios Jerry Goldsmith a los mejores compositores noveles en música cinematográfica damos por cerrada la reseña de lo que ha dado de sí este prometedor inicio del V Festival Internacional de Música de Cine Ciudad de Úbeda.
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V Festival de música de cine Ciudad de Úbeda (2): premios Jerry Goldsmith







