martes 22 de mayo de 2012

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Sevilla, VIII Festival de Cine Europeo (3): Cine ruso y español

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Le_havreAvanza la semana en el Festival de Cine de Sevilla en el que se proyectan 150 películas en sus distintas secciones.

Cabe mencionar el homenaje dedicado a Nikita Mikhalkov en reconocimiento a su trayectoria y que este viernes ha recibido el Premio de Honor del Festival. En el ciclo dedicado a su filmografía destacar el estreno en Sevilla de su último trabajo, Quemado por el sol: la ciudadela, que cierra la trilogía protagonizada por el personaje del coronel Kotov, héroe de la revolución rusa, perseguido por Stalin y que ahora lucha contra la invasión nazi.

De la misma manera, en la sección dedicada a los documentales (Eurodoc) se están viendo producciones interesantes.

La roca, con la dirección del español Raúl Santos es una interesante propuesta que presenta una visión sociológica sobre las consecuencias que tuvo el cierre de la verja de Gibraltar por parte del gobierno de Franco en 1969, para los habitantes de La Línea. Esta producción está siendo ‘mimada’ por la organización del festival. La también producción española Las constituyentes supone una mirada de cierto interés sobre la reciente historia política española.

En la sección EFA, que presenta a lo largo de la semana una selección de títulos que optan a la ya anunciada en Sevilla nominación de los premios de la Academia Europea del Cine, cabe citar, además de la ya comentada por nosotros The Artist, la última película del finlandes Aki Kaurismäki titulada Le Havre, director por el que reconozco mi admiración.

Este filme es el segundo rodado en Francia por el director nórdico y en el que se muestra, una vez más, su particular y reconocible manera de contar historias. Con un tratamiento aparentemente realista, Kaurismäki presenta a una serie de personajes desesperanzados, pero agarrados a la vida y que mantienen sus principios y su dignidad.

En Le Havre, el personaje de Marcel Marx, interpretado por André Wilms, el mismo actor que ya protagonizó La vie de Bohème (1991), su primer rodaje en francés, es un escritor que ha abandonado definitivamente sus ambiciones literarias. Vive de su trabajo de limpiabotas muy humildemente, con su mujer Arletty en una zona suburbial de la ciudad. Un incidente con inmigrantes ilegales en el puerto, le hace tomar la iniciativa para proteger a un joven africano perseguido por la policía que pretende llegar a Londres en busca de su madre.

Como es habitual en este cineasta, sus historias particulares trascienden por su mensaje profundamente humanista en el que se mezclan un peculiar sentido del humor y una mirada cálida pero a la vez cínica sobre nuestra sociedad occidental. Según parece, se trata de una primera entrega de una trilogía ambientada en diferentes ciudades portuarias de Europa. La dirección de fotografía de Timo Salminen, colaborador habitual de Kaurismäki, aporta la calidad de imagen y el tono surrealista característico del cineasta finlandés.

nikita_mikhalkov

Ya dentro de la sección oficial, cabe mencionar la presencia de varias películas españolas en esta edición.

Así, Las olas de Alberto Morais es un filme donde un anciano, interpretado por Carlos Álvarez-Novoa inicia un viaje desde Valencia, después de la muerte de su esposa, hacia un pueblo cercano a la frontera francesa donde estuvo refugiado durante la guerra civil española.

Si el viaje siempre supone una experiencia o un aprendizaje, en este caso no ocurre ninguna de las dos cosas, cuando llega a su destino tampoco. No se sabe, por tanto, muy bien lo que se pretende transmitir al espectador. Por añadidura, el actor protagonista que tiene su mejor recurso en la voz, en esta película apenas habla.

Kenü de Arantza Álvarez Pastor, que para mí tiene la curiosidad en su difusión o títulos de crédito de ocultar el nombre propio de la directora, aborda el tema del tráfico de personas en Senegal por parte de las mafias locales, que tratan de enviar a Europa su carga humana buscando un mundo idealizado. El tráfico de drogas también forma parte de la historia.

Una cooperante de una ONG, interpretada por Leticia Dolera, interactúa en este contexto. El guión es delirante de manera que la historia avanza apenas en función de situaciones mal incorporadas al relato.

Mercado de futuros de Mercedes Álvarez propone una curiosa mirada sobre el mundo de la promoción inmobiliaria y las gentes que se mueven por él. Con un tratamiento semi-documental, el cuidado montaje lleva a los espectadores a descubrir facetas curiosas sobre los elementos que sustentan este negocio. Algunas escenas son regocijantes.

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Ya de otras nacionalidades, Blue bird (Bélgica) de Gust van den Berghe, propone una visión poética sobre África. Está inspirada en la obra teatral El pájaro azul, del Premio Nobel belga Maurice Maeterlinck (1862-1949).

Bafiokadié y su hermana Tené, de corta edad, dejan su poblado en Togo en busca del pájaro azul que han perdido. El suyo es un viaje iniciático en el que encuentran a sus abuelos fallecidos, se enfrentan a los espíritus de los bosques y conocen a los niños no nacidos. Toda la película está virada en azul (la mirada de los niños, según su director) y proyectada en un formato extra ancho, tratando de proponer al espectador “otra mirada sobre África”. A mí personalmente me resultó aburrida.

Code Blue es la segunda película de la directora holandesa Urszula Antoniak, cineasta que admite una importante influencia de Michael Haeneke en su obra. El filme es un durísimo relato sobre la vida y la muerte.

Mirián, una enfermera que trabaja en un hospital de enfermos terminales, es una mujer solitaria, sin personalidad, de comportamientos disociales, que disfraza su intimidad, miente a las compañeras sobre su estado y no mantiene relación con personas de su entorno. Tiene una fijación con su vecino Konrad, al que elude conocer pero con el que termina teniendo un encuentro sexual catastrófico, en el que se ve sometida a la vejación, a la violencia física y a la humillación. La dureza de sus imágenes distancian a los espectadores de los mensajes que la película pretende transmitir. 

Escribe Juan de Pablos Pons


Más información:
12, de Nikita Mikhalkov



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