Una panorámica apreciable y algunas sorpresas
Escribe Juan de Pablos
El Festival de Cine Europeo de Sevilla sigue su andadura presentando una panorámica de las cinematografías continentales muy sugerente y con un nivel general apreciable. Sin duda resulta reconfortante ver filmes que abordan desde perspectivas variadas, temáticas que preocupan a ciudadanos interesados por lo que les rodea.
Resulta prácticamente inevitable hacer una comparación con las películas norteamericanas que copan las pantallas de nuestras salas comerciales; productos huecos, carentes de compromiso social; ruidosos como una berbena de barrio, y de los que apenas se salvan de una valoración exigente 3 o 4 títulos cada año.
En las diferentes secciones del festival estamos viendo películas estimables con tratamientos narrativos y expresivos bastante diferenciados, pero con la impronta general de ser películas que miran hacia la realidad actual y tratan de analizarla y comprenderla. Además, en algunos casos el seguimiento del público ha sido espectacular con salas repletas de espectadores, ávidos de ver buen cine, o al menos un cine distinto. Es el caso de filmes como como Black Ice, Il Divo, Katia’s sister, Cerezos en flor, Robert Zimmermann o Tercera.
Sección oficial
En relación a la Sección oficial, de las películas vistas hasta ahora cabe señalar precisamente a la película finlandesa Black Ice de Petri Kotwica. Se trata de una actualización del tema del triángulo amoroso, planteado desde una perspectiva atractiva, dadas las situaciones y contextos de sus protagonistas.
Con un pulso narrativo muy ágil se nos propone la historia en la que una pareja madura con un alto nivel económico en la que ambos son profesionales reconocidos: el marido es un profesor de arquitectura y es con una de sus alumnas con la que mantiene un romance; la esposa que descubre la infidelidad de su marido conoce y estrecha su relación con la joven amante.
Excelente la interpretación de la actriz Outi Mäenpäa que dota de gran credibilidad a su personaje que lucha, no ya por recuperar a su marido sino por imponer su dignidad. Es también destacable su excelente fotografía que retrata bien los paisajes y la luz invernal de Finlandia.
Boggie es un filme rumano, dirigido por el joven Radu Muntean. Plantea el tema de la crisis económica en los países emergentes a partir de describir la situación de varios jóvenes, fundamentalmente la de una pareja con un niño pequeño que van de vacaciones durante unos días a la playa.
Película básicamente dialogada, recuerda en cierto sentido el cine de Eric Rohmer, y en concreto el de sus filmes encuadrados bajo el epígrafe de “Cuentos morales”.
Delta, película húngara dirigida por Kornél Mundruczó aborda el tema del incesto entre hermanos. Los paisajes de los deltas del Danubio a los que hace referencia el título ofrecen el marco para esta historia poco convencional, en la que se ha dado la circunstancia de que tras el fallecimiento de su actor protagonista se tuvo que rodar de nuevo casi en su totalidad el filme.
En todo caso, se trata de una propuesta algo inconsistente tanto en lo formal como en su mensaje sobre un tema tabú.
The Hollow (El barranco) es una película rusa que este cronista vio un domingo a las nueve de la mañana en el Teatro Lope de Vega, un recinto casi vacío en el que hacía casi tanto frío como en los paisajes que este filme retrata de manera brillante.
Su directora, Marina Razbezhkina, es una documentalista que aborda la novela del mismo título, escrita por Sergei Esenin en 1915. Historia cuya estructura recuerda a los relatos rusos en los que la dureza del clima se impone a los habitantes de unas aldeas que simplemente se plantean sobrevivir.
La desdicha de los campesinos, el despotismo de sus señores, la imposibilidad de escapar de sus condiciones de vida, los amores no correspondidos, son los elementos que componen esta narración cinematográfica, en clave de tragedia coral, contada con gran parsimonia y con un grupo de actores que parecen formar parte consustancial del paisaje, que se constituye en factor clave de todo lo que ocurre.
Sin duda en esta crónica hay que hacer una referencia singular a Il Divo, película italiana dirigida por Paolo Sorrentino, presentada en la Sección Eurimages. Se trata de una película de gran atractivo por diferentes conceptos y que además ha acaparado de manera especial el interés de los asistentes al Festival. Este filme ha obtenido el Premio Especial del Jurado en la última edición del Festival de Cannes.
Como primera referencia, esta obra se propone como un retrato de Giulio Andreotti, el político más importante de la segunda parte del siglo XX en Italia. Personaje sombrío, líder de la Democracia Cristiana, 25 veces ministro, 7 veces presidente del Consejo, juzgado por corrupción sin llegar a ser condenado.
El filme está estructurado como una gran ópera bufa en la que todos los personajes son reales, de hecho aparecen sus fichas incluyendo hasta los motes y alias. La música asume un papel central en la conducción de la narración, resultando ésta, a la vez barroca y ágil.
El actor Toni Servillo interpreta de manera brillante al político italiano aportando una visión caricaturesca que canaliza el corrosivo sentido del humor que transpira toda la película; elemento fundamental sin el cual la biografía del personaje retratado sería insoportable. Las cloacas del poder y sus hacedores desfilan continuamente por esta película llena de hallazgos formales y con un mensaje durísimo sobre la corrupción del poder y sus consecuencias. Imprescindible su visión.
Otras secciones
Debe destacarse también el interés de otras secciones del Sevilla Festival de cine, como la denominada Documentales Eurodoc en la que se están proyectando documentales de producción europea, inéditos y rodados en 2007 y 2008; o la sección Short Matters’08, que presenta los cortometrajes que aspiran al premio al mejor corto europeo otorgado por la European Film Academy (AFA).
Dentro de la gran variedad de propuestas que ofrece el festival y que sin duda forma parte de su peculiaridad, también se ha presentado en esta primera parte de la semana la serie documental Filmar la Arquitectura, producida por Arte France y Les Films d’Ici y realizada por el cineasta francés Richard Copans y el documentalista checo Stan Neumann.
La colección Architectures de la que forma parte esta serie se inició hace catorce años con el objetivo de mostrar al público monografías de construcciones emblemáticas de todo el mundo. De España figuran el Guggenheim de Bilbao, del norteamericano Frank O. Gehry; la casa Milà de Barcelona, de Antoni Gaudí, y la Alhambra de Granada, del siglo XIII.
Richard Copans, el director de Filmar la Arquitectura ha explicado que su intención a la hora de realizar esta serie ha sido “hacer cine con cosas muy simples, como el vidrio y el aluminio”, convirtiendo en protagonistas a los propios edificios y no a sus arquitectos.
Finalmente, cabe reseñar que el homenaje que el festival rinde al cineasta David Lean está permitiendo ver en gran pantalla y excelente sonido, por tanto en su formato original, los grandes títulos de este director británico, como Lawrence de Arabia, El puente sobre el río Kwai o Doctor Zhivago; además con una gran respuesta del público que, siendo en su mayoría joven, no había tenido oportunidad de ver estas películas más que en la televisión.
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Sevilla, V Festival de cine europeo (3): buen nivel







