Durante estos dos primeros días de Festival ya se han podido visionar los primeros documentales a competición, empezando por el que se proyectó el día de la inauguración, el muy recomendable Ithemba, así como otros a los que nos referiremos a lo largo de este artículo.
Antes de ponernos a ello, no está de más dar un repaso a los distintos jurados que en esta XV edición del festival serán los encargados de entregar los diversos reconocimientos a las películas premiadas.
En la Sección Oficial, donde se otorgarán el Premi DocsBarcelona, Premi TV3 pels Drets Humans y el Premio Especial del Jurado se ha escogido como presidente del mismo a Ángel Sala, director del Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya (más conocido como Festival de Sitges) desde el año 2001 hasta la actualidad. Aparte de su labor al frente de este impresionante festival, donde también se da una importancia capital al género documental, Ángel Sala también escribe crítica cinematográfica en revistas tan emblemáticas como Imágenes de actualidad y Dirigido por.
Acompañan en la siempre complicada labor de elegir los mejores documentales a competición el director Manuel Huerga, quien tiene una larga carrera como director de cine y televisión, en la que destacan películas como Gaudí (1989), Antártida (1995) y Salvador (Puig Antich) (2006). También ha dirigido galas como la de los Premios Goya y actos multitudinarios como las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992; y Luis Miñarro, productor independiente que últimamente ha conseguido cierta fama por ser uno de los productores de Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas, de Apichatpong Weerasethakul, film que ganó el Premio a mejor película en el Festival de Cannes 2010.
Otro jurado, encargado de entregar el Premi TV3 para nuevos realizadores, está formado por Carlos Rodríguez Ríos, codirector del desaparecido BAFF (Festival de Cine Asiático de Barcelona); Joan Pons, programador del Festival In-Edit desde 2003 y Tess Renaudo, miembro del equipo directivo de l’Alternativa, Festival de Cinema Independent de Barcelona.
El Petit Palau de la Música de Barcelona se quedó mucho más pequeño de lo que su propio nombre indica para acoger la sesión inaugural del DocsBarcelona. El film elegido, la coproducción entre Estados Unidos y Zimbawe Ithemba (Esperanza), llenó de música y colorido un espacio dotado por otro lado de una acústica excelente.
Avalada por un alud de premios recibidos en casi todos los Festivales donde se ha proyectado (Festival de Aspeckty en Polonia, Zanzibar International Film Festival, DokFest Munich, Verona Afrikan Film Festival), este curioso documental nos habla del aferramiento del ser humano a su propia dignidad, en la figura de un grupo de música africana formado íntegramente por personas con una discapacidad grave. De su lucha por una independencia, tanto física como psíquica, y de su intento por integrarse en una sociedad que les rechaza plenamente, se trata una película que no dejará a nadie indiferente.
El film comienza con una descripción de las actividades matutinas de los miembros de este singular grupo musical, de nombre Liyana: levantarse, lavarse los dientes, ducharse, prepararse el desayuno... lo que para nosotros es pura rutina para ellos se convierte en una auténtica odisea diaria.
Diez minutos de metraje y ya te quedas boquiabierto ante el pundonor y valentía de unos jóvenes que, lejos de venirse abajo ante los grandes obstáculos que les ha impuesto la vida, se revuelven e intentan sobrevivir en un país anclado en la superstición y el rechazo a aquéllos que sufren cualquier tipo de hándicap.
El punto de vista desde el que se nos explica la historia esquiva en todo momento el drama para centrarse en una descripción fehaciente de los hechos incluyendo algunas fugas humorísticas. A los protagonistas no les queda más remedio que tomarse con filosofía la realidad en la que viven, sobretodo en lo que se refiere a un país que hace aguas por todos lados y en donde la diferencia entre ricos y pobres aumenta cada día más.
Ante este oscuro panorama tan sólo les queda aferrarse a su música, el único medio por el que son reconocidos y valorados e incluso les permite ampliar horizontes, ya que son invitados a viajar a los Estados Unidos para dar una serie de charlas y conciertos.
El discurso del film es simple y directo, discreto en su lenguaje pero efectivo en lo que quiere transmitir: el sonido musical como forma de esperanza. Para el que tenga la oportunidad de maravillarse con este documental vale la pena indicar que existe un corto llamado Music by Prudence, que trata sobre otros jóvenes músicos discapacitados del mismo país.
Muy distinta es la propuesta del film El Huacho, un documental donde los silencios tienen mucho que decir. En un ambiente íntimo y familiar, se nos explica el drama de un hombre con marcadas tendencias suicidas, que ve una oportunidad única de llevar a cabo su fatídico cometido cuando comienza a mostrar claros signos de Alzheimer.
De cómo la familia intenta frustrar sus expectativas acusándolo de egoísmo y no entendiendo cómo puede tener ese tipo de pensamientos y de cómo el hombre se defiende aludiendo a la
misma historia familiar (su padre se suicidó abandonándolo a él y a su madre) y a la posibilidad de tener una muerte digna trata este trabajo, sorprendente en cuanto se tratan temas muy profundos y complicados desde una óptica muy intimista.
Una película de sentimientos exacerbados que pone en tela de juicio una situación en la que más tarde o más temprano nos podemos encontrar. En ese sentido recuerda un poco a la recién estrenada película de animación española Arrugas, de Ignacio Ferreras, un film donde los héroes de la función son personas entradas de lleno en la tercera edad y en donde se aborda de manera directa y sincera el tema de la muerte, una temática que normalmente el cine, tan enérgico y vitalista, intenta evitar por todos los medios.
Para el sábado 4 de febrero, el ágape cinematográfico al que nos enfrentamos incluye entre otros un paseo por el No-Do más surrealista en la España franquista, un documental sobre la evolución creativa del famoso grupo irlandés U2, y nos relajaremos viajando a lugares increíbles de la mano del film ¡Viva las Antípodas!, cinta que tuvo el privilegio de inaugurar la pasada edición del Festival de cine de Venecia junto a Los Idus de Marzo, el último trabajo de George Clooney, aún por estrenar en las carteleras de nuestro país.
Escribe Francisco Nieto
| < Prev | Próximo > |
|---|
Festival DocsBarcelona (2): Ithemba







