Principal
Arriba

Cuando ruge la marabunta
Aquí un amigo
Con la muerte en los talones
Rashomon
Cinema Paradiso
Sin perdón
El último de la lista
Opera prima
La muerte viaja demasiado
El valor del cine
Malalts de tele
Network
El bazar de las sorpresas
Gremlins 2
Ábrete de orejas
Retorno al pasado


Cada mes rendiremos homenaje a un título de especial interés o a un director de actualidad por un estreno reciente. Nuestra intención es ofreceros distintos puntos de vista sobre el personaje o la película elegida. Este mes, la última de Zhang Yimou.

El camino a casa

  Lou Yuseng es un joven hijo de un maestro de escuela rural, que se está abriendo camino laboral en la ciudad. Pese a sus estudios de magisterio, se dedica a otra profesión. Un día recibe la noticia de la muerte de su padre y regresa a la aldea donde se crió para asistir al entierro, que su madre, desconsolada, se empeña que se realice de forma ritual: no transportar el cadáver con un vehículo, sino a hombros y en procesión, para que el difunto recorra el camino que lleva a casa y pueda reconocerlo y descansar en paz. Pero estamos en 1999, son otros tiempos políticos y todo son dificultades. Ante la intransigencia de su madre, el joven rememora lo que le contaron del noviazgo de sus padres: una arrebatadora historia de amor donde su madre tuvo total protagonismo. Su padre llegó a la aldea como nuevo maestro donde se enamoraron fulminantemente. Después de dos años de separación por motivos políticos se unieron en un matrimonio que duró cuarenta años. El joven hijo comprenderá que la voluntad de su madre debe ser cumplida y realizará al final lo que siempre deseó su padre: que diera clase en la vieja escuela.

El camino a casa es una película dirigida por Zhang Yimou, quizá el mejor director de aquel país cuyos dirigentes políticos lo consideran un disidente y no le conceden pasaporte para ir a recoger los muchos premios que gana en los festivales de cine europeos:  “Semilla de crisantemo”, “Qiu-Yu una mujer china”, “Vivir”. El espectador occidental no debe amedrentarse porque sea una película oriental: su forma es muy familiar, además de bellísima, y la historia que cuenta es tan entrañable, tan auténtica, que parece que pueda haber sucedido  en nuestra vieja Europa. Si es mínimamente sensible descubrirá en esta excepcional película mucho de la  verdad, belleza y bondad (casi uno está tentado de escribir estas palabras con mayúsculas) que todos andamos buscando.

La película –con un ritmo pausado, muy oriental, para dar lugar a la contemplación- se desarrolla en dos tiempos. Uno, el presente, fotografiado en blanco y negro, que sucede en 1999. Un póster de la película “Titanic” y de unos  futbolistas, decorando las viejas paredes de la escuela, nos recuerda el inmenso contraste entre modernidad y tradición. El otro tiempo es un “flash back”, cuarenta años antes, y mostrado en espléndida fotografía en color que presenta el amor a primera vista del joven maestro y la bonita muchacha aldeana  a través del paso de las estaciones y la delicadeza de los pequeños objetos fotografiados con el más amoroso primor de lo detalles: la tela roja, el cuenco de la comida, el pozo del agua, el pasador del pelo, etc.

El film subraya con una limpieza absoluta -¡qué lejos el erotismo asqueroso y gratuito de muchas películas occidentales!- la fortaleza con que se revisten las personas que aman de verdad. Unos grandes actores (esa inocente muchacha en flor protagonista), una fotografía hermosísima -¡qué borrachera de ocres y rojos!-, una música lírica y oportuna aureolan aún más esta bellísima película. El camino a casa nos habla además mucho más: la función humanizante de los ritos (en algunos momentos uno recordaba lo que se decía sobre éste en el famoso diálogo de El Principito con el zorro), el amor a la profesión de maestro, la fidelidad a la conciencia pese a la persecución política, el contraste entre mundo rural y urbano, las contradicciones entre tradición y modernidad, el amor y la veneración hacia los padres ancianos, la dignidad del trabajo manual y artesano, etc.

José Luis Barrera

Temas: 

Tradición-modernidad; medio urbano-medio rural, ritos, el trabajo maNUal, amor.