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Nunca fueron buenas |
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Eso es lo que dicen de las segundas partes, aunque existen algunos ejemplos que indican lo contrario, o que confirman la regla según se mire.
Tras el rotundo éxito de acogida en Serbia, era inevitable que allí se realizara la secuela de El gatopardo. Ésta sufrió un proceso similar al de Regreso al futuro o al de Piratas del Caribe, segunda y tercera parte se rodaron al mismo tiempo, pero al final tuvieron que unirlas en un solo filme, debido al derroche del presupuesto en los escenarios meticulosamente reconstruidos.
El filme cuenta la vida de la aristocracia del gatopardo varios años después. Su sinceridad y realismo, le valieron al Emir Kusturica, director de Gato negro, gato blanco, el León de plata al mejor director 1998.
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