cinema paradiso
Encadenados arrow Cinema Paradiso arrow 23 Cinema Jove de Valencia (3): balance escolar
23 Cinema Jove de Valencia (3): balance escolar Imprimir E-Mail

¿Skolimowski? ¿Murnau? ¿En qué equipo juegan?
Escribe Adolfo Bellido López

I
00-cinemajove.jpgLos primeros días del Festival Cinema Jove de Valencia tuvo lugar el encuentro escolar, ahora llamado Encuentro Audiovisual de Jóvenes. Está bien esto de los cambios. Ya lo dijo el Príncipe Salina (en El gatopardo): “las cosas deben cambiar si queremos que sigan igual”.

El encuentro, dirigido a alumnado de centros docentes no universitarios, sigue manteniendo sus tres categorías: A) la de aquellos que tienen menos de 14 años; B) mayores de 14 años; y C) centros de capacitación audiovisual y semejantes. Lo lógico, aunque no siempre ocurre así, es que las películas de la categoría C sean las mejores. A veces en la categoría B suele haber grandes sorpresas.

En esta sección, el alumnado (se invita a dos o tres escolares por película presentada) antes de proyectar las películas procede a realizar una pequeña presentación a los asistentes. Los filmes se agrupan en diversos programas. Al terminar cada uno de ellos, los representantes de las producciones contestan a las preguntas a las que les somete el público asistente que, naturalmente, está formado por profesores y alumnos de diferentes centros de España.

Hay centros ya veteranos en estos encuentros que proceden de poblaciones tales como Alzira, Alaquàs, Valencia, Mallorca, Madrid, Barcelona... también los hay que vienen por primera vez, y no será la última a este encuentro.

Es interesante asistir a algunos de los intensos debates que se suelen producir tanto en el interior de la sala como en los pasillos. Alumnos y alumnas defienden enérgicamente sus películas. Y, sobre todo, se hermanan con compañeros de otros lugares interesados en el cine.

La temática de las películas no varía demasiado ni respecto a años anteriores, ni a las localidades de procedencia. Se muestran los problemas propios de la edad: temas como la incomunicación, solidaridad, el temeroso aula o la angustia ante el mundo al que son lanzados se alían con historias de terror o suspense donde las desapariciones, los misterios, lo fantasmal o lo inexplicable adquiere especial relevancia. Un hecho al que probablemente coopera la afición que esos chicos y chicas tienen al cine de terror.

Lo más complejo, quizá, es saber hasta qué punto tal o cual película es realmente de los propios jóvenes o, por el contrario, son los profesores los que marcan una orientación total. Hay casos en los que claramente se observa que la participación del alumnado es mínima, como máximo han dado una idea, han “cogido” la cámara o han puesto su presencia como personaje. Eso y los probables plagios de películas conocidas son y serán siempre objeto de discusión.

nosferatu2.jpgHay también actividades extras consistentes en debates, presencia de festivales escolares de otros países (este año estuvo presente un certamen escolar de Viena), programas relacionados con el audiovisual de otras comunidades y proyecciones de algunas películas. Este año, en este último apartado se pudieron ver El increíble hombre menguante de Jack Arnold y Nosferatu, el filme clásico de Murnau, con acompañamiento musical.

Pocos asistentes hubo en la película de Murnau. Les echó para atrás el saber que era una película muda. Lo importante es que aprendan a enfrentarse con respeto a este tipo de películas, que a algunos, por ignorancia o incultura, les pueden mover a risa.

Me figuro que eso de Murnau a muchos le sonaría a campanas lejanas. Un nombre que no les diría absolutamente nada. Como tampoco les dirán los de otros grandes maestros. El gran cine clásico es absorbido por el túnel del tiempo y los grandes realizadores condenados al olvido por una gran mayoría de aquellos, incluso, a los que les gusta el cine y quieren hacer películas cuando sean mayores. ¿Murnau? ¿A ti te suena de algo?

nosferatu.jpg

II
El apartado escolar, además de los premios oficiales, concede varios especiales gracias al apoyo de televisión (La aventura del saber de TVE 2), revistas educativas (Cuadernos de pedagogía, El semanario del siglo), Fundaciones (Atenea)...

Hubo premios para muchos de los participantes. Este año el número de películas en concurso estuvo alrededor de las cincuenta, seleccionadas entre las casi ciento veinte que se habían presentado. Un número algo inferior al de años anteriores debido sobre todo a un cambio en las bases: las películas debían presentarse en material informático. Nada pues de DVD o similares.

Señalemos algunos premios:

Categoría A:
Accésit: Jugamos de CEDIP de Ciudad de Córdoba.
Primer premio: Magia de CEIP de Alfás del Pi.

Categoría B:
Accésit: No entierres vida de IES Santa Eugenia.
Primer premio: Oportunidad de IES Martín Rivero.

Categoría C:
Accésit: Lágrimas de sangre de la Escuela de Imagen y Sonido de Vigo.
Primer premio: Reviure de IES Mare de Déu de la Mercé.
Hubo una mención extraordinaria para La reina de la noche del C. P. Cristóbal Colón.

Los premios especiales fueron los siguientes:
Cuadernos de Pedagogía: Géneros del IES Europa.
La aventura del saber: Magoo del IES Mare de Déu de la Mercé.
Semanario El siglo: Añade más páginas a tu vida del IES Pérez Comendador.
Fundación Atenea: Tecnoadicció del IES Mare de Déu de la Mercé.

Los premios concedidos por los propios escolares en las distintas categorías fueron:
Categoría A: So pallaso de CP L’ Ermita de Vila Joiosa.
Categoría B: Traylers de Colegio Diocesano Santo Domingo.
Categoría C: Jins de Universidad Politécnica de Valencia.

Un apartado, éste el encuentro audiovisual de Jóvenes, que integra a una gran cantidad de público muy joven proveniente de los centros que concursan. Un hecho de gran importancia que no es seguido por los medios de comunicación, que apenas se hacen eco de la existencia de este apartado del certamen.

Una lástima. Ellos se lo pierden.

premio_encuentro.jpg

III
Por las fechas, Cinema Jove debe luchar cada año con el calor excesivo que se instala en la ciudad y que da alas para salir con dirección hacia la playa. No es raro, por ello, que las sesiones más concurridas sean las que se celebran por la noche en los Jardines de Viveros. Sesiones gratuitas como la mayor parte del certamen.

Este año, en Viveros se proyectaron algunos de los títulos preferidos de los realizadores Plaza y Balagueró. Todos ellos, excepto Qué verde era mi valle, bajo la advocación del cine fantástico-terrorífico. Títulos importantes entre los que destacó claramente esa singular obra de Robert Mullugan, El otro, sobre todo debido a que hace demasiado tiempo que no se había visto ni en salas, ni en televisión. Curiosamente, en estos días acaba de salir su edición en DVD.

Pero el festival, por culpa de las fechas, tiene otro campo de batalla, al menos cada dos años: el europeo o el mundial de fútbol cuya competencia es enorme, sobre todo, como ha ocurrido este año, cuando España participa y obtiene triunfos.

No es raro por ello que algunos despistados jóvenes confunda a algún director, con años a su espalda, sobre todo si no procede de Hollywood, con un jugador de un equipo  fútbol. Y no digamos nada cuando tal director procede los países del Este.

skolimowski.jpgEs el caso de uno de los miembros del jurado internacional de largometrajes, el polaco Jerzy Skolimowski, actor, guionista y director de películas que adquirieron una cierta notoriedad entre los años sesenta y ochenta del siglo pasado: La partida (1966), El grito (1978), Trabajo clandestino (1982), El buque faro (1986), El año de las lluvias torrenciales (1989)... La prensa, de Valencia o de fuera, poco o nada se ocupó de su presencia.

Pero es que la prensa en general parece pasar bastante de Cinema Jove. Y el público tampoco lo respalda. Realmente uno de los problemas que tiene el certamen es de comunicación. No hay una información sobre Cinema Jove. La ciudad parece vivir, salvo unos pequeños anuncios perdidos aquí y allá, de espaldas al Festival. Y a sus protagonistas. Skolimowski fue un interesante “jugador” en el cine polaco. No merecía ser ignorado. Y tampoco los que vinieron para representar a aquel festival de Cannes semi-fantasma de mayo de 1968.

Por aquí, por Valencia, pasearon y hablaron realizadores como Richard Lester o Jiri Menzel. Los ciudadanos parecían estar sólo preocupados de cómo iba rodando el balón en Suiza y en Austria, al tiempo que se conocían los “importantes” nombre que formaban los equipos de Holanda, Portugal, Alemania, Rusia, Turquía, Croacia, Grecia... y, claro, España.

Y entre ellos, por mucho que se buscara, ni siquiera aparecía Murnau.

directores_mayo68.jpg
 
< Anterior   Siguiente >